El día de ayer, la hija de la actriz Javiera Díaz de Valdés y el escritor Pablo Mackenna, Rosa Mackenna, cumplió la mayoría de edad. Este hito viene acompañado con nuevas oportunidades en el ámbito laboral.
“Tengo claro que (cumplir 18) abre puertas y lo estoy disfrutando, también entiendo que trae deberes y responsabilidades y es algo que quiero asumir con conciencia. Mientras más se fue acercando la fecha de mi cumpleaños 18, empecé a apreciar más el presente, atesorar mi infancia y vivir el presente sin llamar al futuro”, declaró la joven a LUN.
El horizonte de Mackenna está marcado por su trabajo como modelo, el cual lleva desempeñando hace unos meses, y sus deseos de seguir los pasos de su madre: incursionar en la actuación.
“Siempre ha sido algo que me ha interesado, viendo a mi mamá desde chica y yo modelando con ella. Disfruto mucho los días de trabajo y en equipo. Sin embargo, mi carrera no está centrada sólo en el modelaje, la actuación siempre ha sido mi mayor sueño. La próxima semana empiezo a filmar mi segundo largometraje. Ya empecé ensayos y pruebas de vestuario”, reveló.
Su relación con su madre
No solo tiene intenciones de tener la misma carrera que Javiera, sino que solo tiene palabras de alabanza para su madre, a quien considera como su mejor amiga. “Siempre ha estado para mí en todo, lo bueno y lo malo”, comentó.
“Hoy hablamos de lo que hemos vivido juntas en estos 18 años. Tengo mucha suerte de siempre poder confiar en ella, tener su apoyo y llamarla mamá. Siempre tuvimos este cumpleaños muy presente como algo emocionante y al mismo tiempo nostálgico, siendo el inicio de un nuevo capítulo. Mi mamá me ha enseñado mucho sobre las responsabilidades que trae cumplir 18 y seguiré aprendiendo junto a ella”, añadió.
La orgullosa madre habló sobre su hija, y le tiró flores a su retoña. “Me encanta cómo la Rosa ha ido encontrando caminos, creciendo y aprendiendo. Confío mucho en su inteligencia, curiosidad, su tremenda creatividad y resiliencia”.
“Intentamos aprender de todo lo que nos pasa, sacar en limpio y avanzar hacia un camino luminoso. Me importa por sobre todas las cosas que ahora, que es más adulta y ya podemos conversar con más transparencia y más directamente, que la integridad sea un tema importante en la vida, en sus decisiones y prioridades. En todo la voy a apoyar como siempre. Siento que en estos 18 años se cierra un capítulo de gran y profundo aprendizaje”.
“Rosa es la reina de mi mundo porque en cada decisión que tomo en la vida, está ella como prioridad. Eso me ha hecho feliz y me ha hecho tomar decisiones a conciencia y avanzar en mi propia vida, descubriendo capacidades que quizás no conocía de mí”, añadió Javiera.
