Sergio Rojas se encuentra actualmente en el centro de la atención mediática tras confirmarse el fin de la disputa legal que mantenía con el animador Rafael Araneda y su esposa Marcela Vacarezza.
El conflicto judicial tuvo su origen en declaraciones polémicas realizadas por Rojas respecto a la familia y el proceso de adopción de su hijo menor, Benjamín.
El acuerdo para evitar consecuencias jurídicas
Ante la posibilidad de enfrentar una sentencia criminal, el comunicador informó públicamente sobre el cierre de la causa. Según señaló el propio Rojas, “Les quiero decir que existió un acuerdo entre las partes y eso ya está absolutamente finiquitado”. Esta resolución permitió detener la acción penal antes de que el caso derivara en una condena definitiva.
Por su parte, la abogada de la familia afectada, Antonia Biggs Sutil, emitió un comunicado para transparentar los términos de la negociación. En el documento, la representante legal explicó que el periodista “Manifestó su intención de arribar a un acuerdo, con el objeto de evitar las consecuencias jurídicas que eventualmente podrían derivar de una condena”. Asimismo, precisó que la familia accedió a esta salida para evitar la extensión del proceso y, fundamentalmente, la “revictimización del menor”.
Donaciones a fundaciones y disculpas en tribunales
Las condiciones para sellar este acuerdo judicial fueron específicas. Según detalló la defensa de los Araneda-Vacarezza, “El acuerdo alcanzado contempló disculpas públicas dirigidas a la familia frente al tribunal, así como la realización de una donación a una fundación vinculada a la protección de la infancia”. El cumplimiento de estas medidas permitió que la parte querellante pusiera término a la acción penal iniciada tras los dichos del comunicador.
Denuncias vigentes ante el Consejo Nacional de Televisión
A pesar de cerrar este capítulo legal con la familia Araneda, la carrera de Sergio Rojas aún enfrenta procesos administrativos en otros organismos del Estado. Si bien la querella criminal fue retirada, el periodista todavía mantiene una denuncia pendiente ante el Consejo Nacional de Televisión (CNTV).
Este proceso se vincula con sus declaraciones sobre la participación de Cony Capelli en el programa Fiebre de Baile, lo que mantiene al comunicador bajo la supervisión del ente regulador de la televisión chilena.
