Este miércoles se viralizó un registro audiovisual donde se observa al actor de 47 años encarando a un fanático en un establecimiento público. El hecho ha reactivado la discusión sobre los límites de la exposición de las figuras públicas en su vida cotidiana.
El incidente se produjo cuando un hombre se acercó a la mesa del artista para saludarlo mientras sostenía su teléfono grabando la interacción. Ante el saludo del seguidor, quien le expresó: “Saludos, Gael. ¿Cómo estás? Gusto en saludarte", el actor reaccionó con evidente sorpresa y molestia.
La respuesta de García Bernal fue directa: “¿Por qué me estás grabando?“. El fanático intentó justificar su acción argumentando que es un admirador de su trayectoria cinematográfica y que, debido a su estatus de celebridad, deseaba registrar el momento. Sin embargo, el protagonista de “Amores Perros” mantuvo su postura y le replicó: “A la próxima, pregúntame antes (…) Te agradezco, pero, a la próxima, pregúntame”.
De René Saavedra al inspector de “Neruda”
La figura de Gael García Bernal posee un vínculo profundo con el público nacional, siendo recordado especialmente por su papel en “No” (2012). En dicha producción, dirigida por Pablo Larraín, interpretó a René Saavedra, el publicista que lideró la campaña del plebiscito de 1988 contra la dictadura de Pinochet, filme que alcanzó una nominación al Premio Oscar.
Posteriormente, en 2016, volvió a colaborar con Larraín en la cinta “Neruda”, donde dio vida a un inspector de policía encargado de perseguir al poeta. Debido a estas participaciones y sus constantes visitas a festivales como el de Santiago, el actor mexicano es habitualmente bien recibido por la prensa y el público chileno, lo que hace que este reciente momento incómodo destaque frente a sus interacciones anteriores en el país.
La difusión del video ha generado posturas divididas en plataformas digitales. Mientras un sector de los usuarios critica la actitud del actor por considerarla distante, otros defienden su derecho a la privacidad y la importancia de solicitar consentimiento antes de capturar imágenes de cualquier persona en un ámbito privado, como un restaurante.
