Una vez que Loreto Aravena pudo conversar extensamente con Maximiliano Luksic, la química fue inmediata. Sin embargo, esta se desinfló en el momento en que supo quién era y el hijo de quién era. Esto conflictuó a la actriz, quien en dicho momento estaba alzando la voz por “Alto Maipo” para rechazar un proyecto hidroeléctrico de la empresa Antofagasta Minerals, dependiente del Grupo Luksic.
Ella lo evitó por meses, pero la química fue más fuerte y terminaron en una relación juntos, la cual lleva casi una década. Sin embargo, la recepción de la pareja fue dura. La imagen de Aravena se vio comprometida, debido a que era asociada a una ideología de izquierda, mientras que la familia Luksic representaba el capitalismo más puro.
Las críticas le llovieron a Aravena, y al respecto dijo en el podcast “Somos Rentables” que “entiendo profundamente que la gente pueda creer todo lo que quiera creer respecto a una relación como la mía. No lo comparto, pero entiendo que puedan creer que soy una vendida o estoy por interés, pero la verdad poco me importa”.
La actriz dijo que lo que más le importa es tener claro lo que piensa, ha hecho y su dirección. No lo que pueden pensar terceros. “Me importa la opinión que me quiere y me conoce, no la gente que no me conoce y está detrás de un pantalla”, comentó.
“Eso se aprende con la madurez, en algún minuto sí me afectó mucho lo que se dijo, sí me dolió el prejuicio de la gente respecto a mis decisiones. Sí me dolió la funa, pero hoy día desde la madurez siento que solo fue crecimiento. Me siento más empoderada que antes”, añadió Loreto Aravena.
La diferencia de ideología de la pareja
Loreto no negó que existen muchas diferencias entre su visión política y la de su pareja, a quien alaba mucho por su nobleza, y recalca que pueden mantener una relación debido a que ambos respetan sus ideologías.
“Tú puedes estar en desacuerdo con algunas cosas. Yo evidentemente no voté por el Presidente que tenemos hoy en día, y tuvimos muchas discusiones al respecto”, reveló la actriz.
Además, Luksic llegó a la alcaldía de Huechuraba por Chile Vamos. “Él fue por un cupo UDI, de verdad yo me quería morir cuando me contó. Hemos tenido muchas discusiones políticas con respecto a las decisiones que ha tomado”, comentó.
Ella recalcó que las ideologías contrarias no son un motivo para no vincularse. “Pero, él es una persona y yo soy otra, que él tenga un pensamiento no significa que yo tenga el mismo y viceversa. Somos personas independientes en ese sentido, se puede ser pareja así. No tenemos por qué pensar igual para ser pareja”.
