El sábado 30 de mayo, después del estreno de la segunda temporada de “El clan”, la pantalla de Canal 13 se llenará de colores, el caos y la mística del continente más misterioso del planeta. Tras el éxito de “Buscando a Dios” y “El peregrino”, Jorge Said, el aventurero periodista y corresponsal de guerra, regresará con “África salvaje”, producción del área del Cultura de esta casa televisiva que promete mostrar la percepción que tenemos del llamado “continente negro”.
El descubrimiento de una África real
Para muchos, África se resume en imágenes de National Geographic: leones, elefantes y sabanas infinitas. Sin embargo, Jorge Said volverá a las pantallas para mostrar otra casa de este continente, porque aunque el espacio registrará los famosos “big five” (león, leopardo, elefantes, rinoceronte y búfalo), el foco estará puesto en la gente, la modernidad y la historia profunda.
“Siempre tendemos a hablar de un continente como si fuera un todo, y en el caso de África tenemos este pequeño error, porque África son 54 países y todos muy diferentes”, explica el documentalista, y añade que “no es sólo una África salvaje, es una África humanitaria, cultural e histórica, en la cual nosotros recordamos que ahí nace el hombre, la condición humana”.
La serie no sólo explorará los paisajes naturales, sino que se adentrará en metrópolis llenas de rascacielos y una vida urbana vibrante. “Nunca se ve esta África de las ciudades, de avances tecnológicos. Me encontré con barrios absolutamente apoteósicos, con una clase negra billonaria y orgullosa de sus raíces”, relata el periodista, quien destaca que el programa busca derribar el prejuicio básico que tenemos sobre el continente.
Para dar vida a “África salvaje” se recorrieron casi 200 días de ruta sin regresar a Chile, visitando cerca de 20 países, entre los que sobresalen Etiopía, Sudán del Sur, Ruanda, Uganda, Tanzania, Zimbabue y Botsuana. Todo este trayecto se realizó a bordo de un camión amarillo especialmente acondicionado, que se convirtió en el hogar del equipo.
“El camión amarillo es el protagonista. Fue nuestra casa y nuestro refugio. Nos permitió llegar a lugares donde los aviones no pueden aterrizar y donde ningún otro vehículo llega. En África los caminos son muy malos, pero el camión nos acercó a lugares extremos”, comenta Said sobre este medio de transporte que le permitió convivir con la realidad local de manera cruda y directa.

Supervivencia, riesgos y un accidente
Grabar en África no estuvo exento de peligros. Said, acostumbrado a las zonas de conflicto, tuvo que lidiar con la burocracia, la corrupción y la delincuencia en ciudades como Johannesburgo, de la cual confiesa, “me dio mucho más miedo que México y Colombia. Si me iba caminando solo, me quitaban todo”.
Uno de los momentos más críticos del viaje ocurrió en Ruanda, donde el periodista sufrió un accidente que casi pone fin a la producción. “Me atropelló una moto. Me pasó por arriba y me rompió los codos y las rodillas. La cámara se rompió, el lente se rompió y a partir de ahí tuve que seguir grabando con equipos dañados, en medio de la jungla y sin posibilidad de comprar repuestos”, recuerda.
A esto se sumó la exigencia física de dormir en carpas durante meses, enfrentar temperaturas extremas y lidiar con enfermedades e infecciones. “A ratos estuve pensando muchas veces en dejarlo todo ahí, pero había que cumplir la meta. Estuve a punto, muchas veces, de tirar la toalla”, confidencia con sinceridad.
El alma de un continente
Desde las pirámides de Egipto hasta el Delta del Okavango en Botsuana, pasando por el nacimiento del Nilo y las fastuosas Cataratas Victoria, “África salvaje” será un viaje espiritual y físico que se exhibirá cada sábado en la segunda franja prime de los sábados de Canal 13. Said explora, en ese contexto, el origen de la humanidad visitando el sitio de Lucy en Etiopía y analiza conflictos actuales como la lucha por los minerales (cobalto y coltán) en el Congo.
“África es un continente lleno de vida, donde el cristianismo tiene su base hoy en día. Es una África orgullosa de su pasado, que sufrió la esclavitud y la colonización, pero que hoy reclama sus nombres y sus lenguas locales”, reflexiona Jorge.
Para el periodista, este programa no es solo un registro de viajes, es su obra más personal y ambiciosa. “He hecho programas solo casi siempre, pero este requirió una exigencia física que nadie más podía seguir. Al final, me volví a sentir cómodo trabajando solo, tomando riesgos que no tomaría con un equipo al lado”.
