Es el hombre del momento, metido en uno de los divorcios más brutales de los últimos años, y acusado de tanto que su sola presencia lo hace objeto de todas las miradas. Es por eso que el ingreso de Camilo Huerta al encierro de “Vecinos al límite”, el reality show de Canal 13, estuvo lejos de ser pacífico, enfrentándolo desde el primer minuto a duras críticas y burlas de sus compañeros, que lo instalaron rápidamente como uno de los personajes más polémicos del proyecto de telerrealidad.
El primero fue Bastián “Bimza” Muñoz, quien apenas vio a Camilo, lo recibió gritándole “cafiche”. Esto porque el hijo de Kanela guardaba un conflicto desde afuera con Huerta, al revelarse que éste supuestamente tuvo un affaire con su ex novia, Trini Neira. Sin embargo, Camilo, ya instalado como capitán del equipo azul, no se amilanó ante los ataques, y se lo tomó a la risa, aunque siempre desmintiéndolo todo categóricamente. “Yo nunca he tenido nada con Trini... nunca le he tocado un pelo, ni le he mandado un diálogo coqueto”, le aseguró al joven músico, quien de todos modos se quedó escéptico ante sus palabras.
El pozo depresivo y el renacer
Naturalmente, Huerta ha usado las pantallas del reality para dar su versión de su bullada separación de Marité Matus. Fue en una íntima y cruda confesión con Karla Constant donde el chico reality desmintió las acusaciones de su exesposa. “Es mentira que yo me lo pasara echado en la cama, es lo que dice ella para desvalorizarme y que ninguna otra mujer quiera estar conmigo”, aseguró, agregando que el quiebre laboral fue impulsado por ella misma: “Si me tocaba animar con una mina me quedaba la cag…, era celosa pal h…”.
Además se confesó afirmando que la separación no sólo le costó su matrimonio, sino también su salud mental, estremeciendo a la audiencia al contar las precarias condiciones en las que quedó tras ser echado de su casa. “Me fui con lo puesto, estuve tres semanas viviendo en un local sin cama ni baño (...) Le dije a Dios ‘llévate mi vida, no quiero estar más acá’. Perdí las ganas de vivir”, reveló sobre la depresión que lo aquejó.
El “mata ídolos” ataca de nuevo
Pese a los conflictos, el corazón de Camilo parece estar sanando rápidamente gracias a la presencia de Paula Pavic. Fiel a su historial amoroso, que motivó a su compañero Joche a apodarlo en tono de broma como el “mata ídolos” y “recolector de saliva de los número uno” (por sus romances con las ex de Marcelo Salas y Arturo Vidal), Huerta puso desde el inicio sus ojos en la ex esposa del “Chino” Ríos.
Y lo ha hecho a su manera, no escatimando en galanteos ni en piropos, acompañándola a su casa en las noches y regalándole chocolates. ”Me tiene mal. Me gusta mucho, su risa me encanta. No me imaginaba esto, superó todas mis expectativas. Es extraordinaria, la tiene clara”, explicó, aparentemente flechado.
Las tácticas de seducción de Camilo han ido subiendo de tono. Durante una fiesta del equipo rosado, el ex “Yingo” se la jugó por completo y le realizó un audaz baile erótico a Paula, quedando en calzoncillos para sorprenderla. “Me la jugué toda, ya firmé el divorcio”, bromeó después de su performance. Luego, durante una fiesta temática, Huerta intentó robarle un beso argumentando que “aquí no hay cámaras”.

Y aunque Pavic se ha “dejado querer” con las atenciones del preparador físico, se ha negado rotundamente a ceder románticamente, manteniéndolo a raya y poniéndole límites claros a la relación. “Me atrae su cuerpo, su estado físico, su sonrisa, su sentido del humor, su caballerosidad y su preocupación. Por eso me llama la atención más que el resto”, admitió, pero manifestando dudas: ”Él hace todo lo que me encanta ver, sentir y recibir, pero eso te puede durar lo que te dure. No necesariamente es real”.
A pesar de todo ello, la tensión entre ambos es innegable. Los regaloneos bajo la chaqueta para capear el frío y el evidente coqueteo físico demuestran que las palabras no siempre coinciden con las acciones. Como bien resumió Joche, observando la dinámica de la pareja: “Me dijo la Paula que ella le iba a poner límites, y a los dos segundos están sentados uno encima del otro haciéndose cariño hasta sacarse lustre”.
Por todo esto, sin duda el trayecto de Camilo Huerta seguirá dando mucho material en el encierro. Así lo saben los responsables del reality. “Lo que le sucede a Camilo dentro y fuera del barrio demuestran que no es un personaje, sino una persona de carne y hueso que se ve atravesada por situaciones que no se pueden guionar. Él entró a la casa cargando con una mochila pesadísima, etiquetado, en el ojo del huracán y atacado por desde el minuto uno. Sin embargo, vimos cómo esa coraza inicial se fue resquebrajando para mostrar a un hombre vulnerable, que tocó fondo y se atrevió a hablar de su depresión sin filtros. Su evolución para convertirse en hombre que renace ejemplifica eso. Es un hombre que tiene luces y sombras, búsquedas y unas ganas enormes de salir adelante. Y, como si todo eso fuera poco, tiene la valentía de volver a construirse frente a las cámaras”, afirma Marcos Gorbán, productor ejecutivo de “Vecinos al límite”, sobre las fortalezas de Huerta.
