El enfrentamiento entre Daniel Fuenzalida y Rosario Bravo volvió a instalarse en la agenda mediática luego de que la enfermera y comunicadora realizara nuevas declaraciones sobre el quiebre de su relación profesional en el exitoso podcast Cómo están los weones. Sin embargo, esta vez el animador de TVN optó por una postura tajante: no seguirá refiriéndose públicamente al tema y dejará que la disputa continúe únicamente por la vía judicial.
La controversia entre ambos se arrastra desde hace varios meses y tuvo su origen en la inscripción de la marca del programa por parte de Fuenzalida, situación que generó el profundo malestar de Bravo y derivó en un conflicto que actualmente se encuentra en tribunales.
Durante su participación en el programa Vamos a calmarno, Rosario Bravo volvió a abordar la polémica y entregó nuevos detalles sobre los intentos que, según aseguró, realizó para recomponer la relación laboral y dar continuidad al proyecto.
“Estuve seis meses tratando de conciliar la situación y tratar de seguir adelante a pesar de esa traición”, afirmó. Según relató, incluso propuso crear una sociedad que permitiera administrar el podcast de manera conjunta, además de aclarar los aspectos financieros que habían generado diferencias entre ambos.
La profesional sostuvo que, en un comienzo, creyó las explicaciones que recibió respecto a la inscripción de la marca y que intentó encontrar una solución para seguir trabajando juntos. Sin embargo, aseguró que con el paso del tiempo la situación comenzó a afectar seriamente su bienestar emocional.
“No había peso que valiera lo que yo estaba sufriendo. Yo lo pasé re mal en esos meses”, expresó, agregando que el proceso continúa judicializado y que aún existen antecedentes que, según ella, no han sido entregados.
Además de las diferencias económicas, Bravo aseguró que hubo otro episodio que terminó por romper definitivamente el vínculo. Según explicó, le molestó que en algún momento se insinuara públicamente la posibilidad de una relación sentimental entre ambos.
“Él dejó entrever que hubo un romance, y eso a mí sí me molestó”, señaló, argumentando que ese tipo de comentarios afectaban directamente a su entorno familiar y desviaban la atención del conflicto principal.
La respuesta de Fuenzalida
Las declaraciones no tardaron en llegar a oídos de Daniel Fuenzalida, quien fue consultado sobre el tema en el programa Hay que decirlo. Lejos de entrar nuevamente en la polémica, el animador dejó en claro que considera el asunto cerrado.
“Yo no voy a hablar de Rosario Bravo porque eso está hablado desde el año pasado, está judicializado, hay una demanda de por medio y eso lo tienen que hablar los abogados”, sostuvo.
El ex conductor de Me Late insistió en que no tiene interés en reabrir públicamente la discusión y aseguró que todo lo relacionado con el caso deberá resolverse en las instancias correspondientes.
“Yo ya terminé con eso, es pasado. No quiero volver a tocar el tema, no quiero hablar de ella”, recalcó.
Incluso fue más allá al señalar que no responderá a futuras declaraciones de su ex compañera. “Lo que invente ella, lo que hable ella, es una cosa de ella. Yo no voy a hablar más de Rosario Bravo porque para mí es un tema cerrado”, afirmó.
Para finalizar, Fuenzalida defendió su actuar en el proceso y aseguró que toda la documentación solicitada fue entregada oportunamente. Además, sostuvo que existió una propuesta de pago que no fue aceptada por Bravo, insistiendo en que ahora será la justicia la encargada de resolver una disputa que parece estar lejos de terminar.
