La polémica separación entre la senadora Camila Flores y su expareja, Percy Marín, sigue sumando antecedentes. Esta vez fue Patricia Muñoz, quien trabajó como asesora del hogar en la residencia de la pareja, quien entregó su testimonio sobre la convivencia que observó antes del quiebre matrimonial.
En conversación con el programa de televisión Primer Plano, la extrabajadora relató cómo era la dinámica cotidiana entre ambos, asegurando que existían diferencias evidentes en el trato y la personalidad de cada uno.
“Con don Percy jamás tuve un maltrato. Siempre fue caballero y respetuoso en cuanto a lo laboral”, afirmó Muñoz. Respecto de la parlamentaria, sostuvo que tampoco recibió malos tratos directos, aunque la describió como una persona exigente y poco tolerante a los errores. “Era soberbia, no aceptaba errores”, señaló.
La mujer también abordó el vínculo afectivo que observó entre Marín y su familia, asegurando que el exconsejero regional mantenía una profunda cercanía con la senadora y con la hija de ambos. “Yo creo que él todavía ama a la señora Camila. Debe estar decepcionado, pero la amaba profundamente. Le decía ‘polillita’”, comentó.
Según su relato, Marín demostraba constantemente afecto hacia su esposa y su hija, mientras que Flores tendría una actitud más distante. “Era muy amoroso con las dos. Ella era más seca y tajante”, aseguró.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de sus declaraciones fue la afirmación de que la legisladora acostumbraba a referirse de manera crítica a su esposo cuando este no estaba presente. “Siempre trataba de ridiculizarlo cuando él no estaba o salía”, sostuvo.
Muñoz también respaldó una de las principales tesis que Marín ha expuesto en medio del conflicto judicial: que habría postergado sus propias aspiraciones políticas para apoyar la carrera de su entonces esposa. “Dejó su carrera política de lado para elevar la de ella. Eso es lo que él contaba. Para su mujer soñaba en grande”, indicó.
Las declaraciones surgen en medio de una compleja disputa judicial iniciada tras el término de la relación. El quiebre se hizo público a comienzos de este año, luego de que la convivencia finalizara abruptamente en diciembre de 2025. Actualmente, Marín mantiene una demanda de divorcio culposo contra la senadora, solicitando una compensación económica y acusando haber sufrido maltrato psicológico y constantes humillaciones durante la relación.
