Conocido principalmente por ser hijo de Kanela, y por haber pasado años pololeando con Trini Neira, hija de Pamela Díaz, antes de separarse, Bastián Muñoz, alias “Bimza”, era hasta hace poco un músico urbano sin mayor ligazón con la televisión. Pero al ingresar acompañando a su padre al reality “Vecinos al límite”, el joven de 23 años se logró convertir en uno de los personajes más destacados del encierro de Canal 13.
Querido, cariñoso, intenso e impulsivo, en los casi tres meses de encierro que tuvo, hasta que fue eliminado anoche, el intérprete de “Kalma” no se achicó ante nadie, protagonizando grandes competencias sin ser deportista y grandes conflictos televisivos sin ser rostro. Por ejemplo, enfrentando sin miedo a su compañero de encierro Camilo Huerta ante el rumor de que éste se habría involucrado con Trini. Y contando sus vivencias, como el accidente de tránsito que protagonizó el año pasado y, principalmente, su paternidad joven.
“Antes de entrar yo tenía la idea de que quizás no iba a funcionar como personaje, porque en mi vida diaria soy una persona piola. Pero adentro fui cero piola, he mostrado todas mis facetas, todas mis caras, y todos mis compañeros andaban siempre pendientes de mí. Creo que me he esforzado por no pasar inadvertido. Siento que era mi oportunidad para ser un protagonista, y aunque a lo mejor fui un poco llorón, sentimental, loco o cabro chico, no fui fome. Y eso lo he visto reflejado en la exposición que he tenido ahora, en mi trabajo”, dice el artista.

También destacó por sus múltiples piropos a sus compañeras, donde tanto Paula Pavic como Alejandra Fosalba y ahora Laura Prieto fueron objeto de su admiración. “Mi forma de ser es súper coqueta, soy así con todos y todas siempre, me gusta decir cosas lindas y abrazar. Pero tras pasar tres años en pareja, que para mí era como estar casado, ahora quise aprovechar, estando soltero, de disfrutar y aprovechar que tengo 23 años”, se explica.
Asimismo, “Bimza” estuvo envuelto en polémicas, tanto por peleas y conflictos como por un tormentoso romance con Cata Gaete en las primeras semanas, que terminó hasta con riesgo de embarazo. “Me equivoqué en ser muy impulsivo y en tomarme las cosas muy personales. Es porque en el reality todo se intensifica y los sentimientos pequeños se vuelven grandes, entonces creo que en eso me falta regularme un poco más. Como yo no he tenido muchos consejos en la vida, siempre he tomado mis decisiones solo, aprendiendo al equivocarme. Y me propuse vivirlo todo: enamorarme, enojarme, frustrarme, ser intenso, y estar siempre al límite”, se defiende.
Y la eliminación de Bastián vino justo cuando estaba viviendo uno de los momentos más al límite de su paso por el reality, ya que se encontraba en una inesperada y apasionada relación con Laura Prieto, 17 años mayor que él. Al respecto, el joven manifiesta que agradece mucho haberse relacionado con la ex de Julio César Rodríguez.
”Es muy importante la Laurita para mí, porque ella es una persona que que me aporta cosas positivas, comentarios positivos y que me orienta un poco, entonces forma parte clave en mi desarrollo, y es una persona que quiero conservar en mi vida, como amistad o lo que sea”, indica en torno a la uruguaya, agregando que “tengo una cena pendiente afuera” con ella, pero sin aclarar si su vínculo continuará en el exterior.
Sin embargo, Laura incluso le sirve de inspiración en el terreno musical. “Ahora que salí, retomo la música, y pienso mostrar sorpresas ligadas a la cumbia más que a lo urbano. Se viene un lanzamiento inspirado en la Laurita, una canción dedicada a ella, y eso va a estar muy chistoso. También voy a hacer un disco con varios featuring de Noche de Brujas, Leo Rey, Jordan, Potencia, Tapari y artistas internacionales”, afirma.
Eso no es todo, pues el talentoso músico no descarta continuar ligado a la TV tras su primera experiencia. “No descarto una carrera en televisión. Creo que me queda mucho por delante, entonces no me cierro a nuevas oportunidades, ya sea un nuevo reality o lo que sea que el canal necesite. Tengo claro que me falta pulirme, tener mejor lenguaje y dicción, y estoy dispuesto a aprender”, asegura.
Y es que Bastián tiene claro que, pese a su juventud, tiene mucho que mostrar.
“Tengo una perso que pocas personas tienen, una seguridad en mí mismo que llama la atención también. Soy un cabro esforzado, buen padre, buen hijo, buen hermano, buen nieto, y tengo preocupaciones más serias que salir a carretear como la gente de mi edad. Tengo que ser un buen ejemplo para mi hijo y laboralmente poder sacar adelante a toda la gente que me rodea. Y sé que si yo ahora me esfuerzo el doble, ya cuando tenga 30 o 40 años voy a estar con la tranquilidad de que hice todo en el momento preciso”, sostiene.
