Esfuerzo Pyme

Madre e hija crearon un emprendimiento de artesanía sustentable con hojas de choclo

Ana Carolina Segura y su madre crean piezas de arte y decoración con las hojas del maíz que recogen de las ferias libres. Partieron ellas dos solas y ya tienen gente contratada.

Ana Carolina Segura al regresar a Chile tras décadas viviendo en Ecuador, conoció la peor cara de su país natal: su casa estaba tomada ilegalmente y no tenía donde vivir.

“Éramos mi madre y yo. Tuvimos que trabajar en ferias libres para sacar algo de dinero y vivir en una pieza 3X3. Luego comenzaron a subirnos el precio del arriendo. No nos alcanzaba. Incluso comíamos de las verduras que dejaban los feriantes”, relata Carolina a Esfuerzo Pyme y Publimetro.

Ese 2017 fue triste para madre e hija. Sus sueños estaban rotos, sin dinero para devolver a Ecuador y un futuro que se veía negro. “Emocionalmente no estábamos bien. A lo que vivíamos se sumó la muerte de un pariente muy cercano”, continúa Ana Carolina.

Hoja de choclo

Cuando ya la desesperación las tenía casi derrotadas, sin ánimo y menos esperanza, vino la inspiración. Viendo una gran cantidad de hojas de choclo botadas, Ana Carolina se acordó de un proyecto artístico que había hecho cuando niña en el Ecuador: muñecas de hojas de choclo.

Arte y tradición que su abuela de origen mexicano le había enseñado cuando era muy pequeña. “Es así como con mi mamá comenzamos a recoger las hojas de choclo de las ferias y nos pusimos a hacer unos arreglos básicos y unas flores de arroz. Fui de ambulante a vender nuestras artesanías en una caja y el primer día lo vendí todo”, cuenta esta emprendedora, que con una voz muy entusiasmada recordó que en un día hizo $55.000.

- ¿Cómo recuerdas ese día?

- De manera muy especial, pero te soy franca: no sé si fue un día de la madre o de los enamorados, pero sí nos llenó de esperanza. Creo que por esa emoción no recuerdo qué se celebraba ese día. Fue una nueva oportunidad. Nos demostró que hay que aprender de lo que pasas, de lo bueno y lo malo, que después de algo malo viene algo bueno y que nunca hay que dejar de lado los sueños.

Cambio de año

Si el 2017 fue malo, el 2018 fue mucho mejor. Ana Carolina y su madre, Sandra Viteri, recuperaron su casa. El emprendimiento, que bautizaron como Carolina Flowers, comenzó a ser conocido y reconocido.

“Muchas personas que se cruzaron en nuestro camino nos ayudaron a crecer. Primero nos recomendaron ir a la Municipalidad de Puente Alto. Gracias a esa gestión pudimos participar en una feria de un mall de la comuna. Luego, otra persona vio nuestro trabajo y eso nos ayudó a estar tres meses gratis en ese mismo mall”, relata Ana Carolina.

- Estas muñecas y adornos, pensando que son hechas con hojas de choclo, ¿cuánto duran?

- Una muñeca que hizo mi abuela, va a cumplir 50 años. Las preparamos para que duren: las pintamos con productos naturales traídos desde la selva del Ecuador, tienen un proceso para que el polvo ni los insectos la dañen. Nuestro enfoque como Carolina Flowes es transformar la basura en un arte sostenible y sustentable, que ayude al medioambiente y además pueden decorar la casa con algo ecológico.

Ahora Carolina Flowers ha masificado su cartera de productos realizando piezas de artes y de decoración a partir de desechos orgánicos, las que distribuyen a todo Chile. “La producción aún la hacemos con mi mamá, pero el crecimiento del negocio nos ha permitido contratar otras mujeres, como nuestras vecinas, para hacer la selección de hojas o atender los stands de ventas en ferias”, destaca Ana Carolina.

Decisiones

Y como vio que el emprendimiento iba viento en popa, decidió estudiar en AIEP Ingeniería en Administración de Empresa: “Todo lo que he aprendido en el instituto lo voy aplicando. Soy muy buena para captar ideas y esta carrera me ha permitido hacer crecer el negocio de forma organizada. Para ser grande, hay que estudiar. Ese es el principal consejo que les doy a las emprendedoras”, explica.

- ¿Cómo están enfocando el emprendimiento ahora?

- Siempre nos hemos ido enfocando de acuerdo con la temporada. En este momento estamos con los arreglos navideños y productos de regalos. Vamos poniendo atención a lo que la gente nos pide y a las fechas importantes.

- ¿Y cómo va el emprendimiento ahora?

- Muy bien. Nos permite no sólo vivir bien, sino también ir arreglando paso a paso nuestra casa, la que devolvieron muy mal. Vamos avanzando lento, pero felices. Vamos creciendo con paciencia y perseverancia, pero sin olvidar todo lo que tuvimos que pasar. Esas enseñanzas de vida, la gente que te ayudó, nunca hay que olvidarla.

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