Esfuerzo Pyme

Artista funda fábrica de acuarelas artesanales hechas con técnica de la Edad Media

Piedras y Agua elabora acuarelas hechas a mano con pigmentos naturales recolectados en Europa del Este, Norte de África y Asia. La idea liderada por Geraldine MacKinnon, vivió todas las etapas de un emprendimiento, desde la falta de conocimiento en finanzas, pasando por las dificultades para dar a conocer el producto y el poco acceso a recursos para invertir, sin embargo, hoy su proyecto puede transformarse en un referente para la comunidad artística nacional.

Desde la naturaleza hasta tu pincel es la propuesta de @piedrasy_agua. La primera fábrica nacional de acuarelas artesanales de colores brillantes ofrece un exclusivo catálogo elaborado con los mejores pigmentos de origen mineral y tierras del mundo, en su mayoría provenientes de países como Palestina, India, Afganistán, Rusia y Ucrania, entre otros rincones.

Liderado por Geraldine MacKinnon, artista visual chilena quien se ha dedicado a la ilustración botánica en acuarela por más de 12 años, este proyecto comenzó el 2016 mediante una investigación con el objetivo de preparar sus propios colores usando minerales y piedras. Aventura que finalmente terminó dando vida a los materiales primigenios de la pintura.

Pintando el futuro

Trabajando completamente a mano, Geraldine origina cada uno de los 40 colores de su catálogo. Desarrolla las fórmulas para cada pigmento y lleva a cabo un laborioso proceso de elaboración utilizando un método ancestral, el mismo que se usó en la Edad Media, es decir, con las mismas herramientas y recetas que ocuparon los maestros del Renacimiento italiano.

Ya con su paleta de colores primarios lista, pensó en ofrecerla a otros colegas. Fue así como se inició su emprendimiento: “Como artista visual soy de naturaleza creativa y siempre he tenido la inquietud de crear mi propio espacio laboral con características que, generalmente, no encuentro en el mundo laboral convencional”, explica Geraldine a Esfuerzo Pyme y Publimetro.

- ¿Qué te impulsó a ofrecer tus pinturas?

- Lamentablemente en nuestro país no existen puestos de trabajo para artistas fuera de la docencia en colegios, universidades o centros culturales. Por otro lado, no me acomoda producir obras para vender a través de galerías de arte o ferias, al contrario, me gusta hacer muchas cosas al mismo tiempo y ser mi propia jefa.

A puro pulso

Como todo emprendedor, Geraldine MacKinnon comenzó el negocio a pulso, con recursos propios y a baja escala. Incluso todo el desarrollo de la marca, los empaques de la pintura fueron hechos a mano.

“Lo primero fue entender cómo funciona un negocio de productos. Tuve que aprender aspectos de la cadena productiva, como administrar, trabajar con los proveedores, desarrollar la logística. En este camino identifiqué que las finanzas son mi punto débil, así que invité a participar a mi hermano quien aporta con esos conocimientos. Una segunda dificultad fue dar a conocer el producto. A pesar de que las redes sociales están muy saturadas, siento que ha sido muy positiva la recepción del público por la originalidad de los colores y el proceso”, relata.

- ¿Y cómo vamos hoy?

- Actualmente es una marca pequeña, pero con grandes ambiciones, en relación con transformarse en un referente para el mercado de los productos hechos a mano para artistas de nuestro país.

- ¿Cómo te sientes hoy como emprendedora?

- Esperanzada a pesar de la compleja situación nacional y mundial. Estoy confiada que nuestro producto es muy bueno, y creo que merece un espacio en el mercado, así que estamos trabajando muy contentos y con muchas ganas para que este emprendimiento sea un referente para otros artistas que buscan la manera de desenvolverse en el mundo laboral actual que es muy distinto al que se nos enseña en la universidad.

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