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Cómo controlar las rabietas de los niños de pequeña edad

A veces gestionar el mal humor de los más pequeño se puede convertir en una verdadera odisea

Indudablemente por más que causen mucha ternura, a veces los niños pueden agotar la paciencia de cualquier adulto debido a episodios de malcriadez, muchas veces de manera reiterativa e incluso agresiva.

Algunos niños son más difíciles que otros con respecto al tema de rabietas, al igual que hay que reconocer que algunos padres son distintos a otros con respecto a la tolerancia y paciencia, por ello, se dedicó en las últimas semanas un estudio que pueda entender el por qué de dichos comportamiento en los chicos y consejos para que los adultos lo puedan asimilar y enfrentar.

Rabietas

Denis Sukhodolsky, psicólogo clínico y profesor asociado en el Centro de Estudios Infantiles de Yale, Estados Unidos, comentó al respecto luego de una investigación sobre el caso comandada por su persona.

En su definición sobre los episodios de rabietas, Sukhodolsky comentó que “los padres conocen una rabieta cuando ven una, pero también hay una definición médica. Las rabietas son arrebatos emocionales angustiantes y perturbadores que a menudo ocurren en respuesta a la frustración o debido a necesidades o deseos insatisfechos. Por desagradables que sean, las rabietas son un comportamiento normal durante la primera infancia”.

El psicólogo norteamericano especificó que la edad de dos años es el momento más intenso con respecto a los episodios de rabietas y malcriadez de los niños y una de las etapas más traumáticas de padres y madres.

Determinar cuándo se necesita ayuda especializada

Ante esto el profesional recomienda que si es muy constante los ataques de ira y rabietas es importante que “si un niño está inconsolable, podría indicar que se necesita algún apoyo adicional para ayudar a un niño a sentirse mejor”.

Al indicarse que este tipo de comportamiento es bastante común en la primera etapa de vida, es fundamental entender los tiempos límites para determinar si fue algo pasajero o es un problema de conducta seria.

Al comienzo del año escolar, los niños pueden tener dificultades para hacer la transición a despertarse temprano y prepararse a tiempo, llegando a pasar por los episodios de rabietas. El detonante para saber de qué trata podría ser que en el desarrollo del año escolar el problema se mantenga. “Los padres deben prestar atención a cuánto tiempo dura esto. Si son unos días, eso es normal. Si es un período de semanas o meses en el que son muy quisquillosos cuando se les dice que dejen sus videojuegos y se pongan en marcha, entonces eso es diferente”, opina Sukhodolsky.

Tiempos de rabieta

Para concluir su explicación, Denis Sukhodolsky determinó los tiempos adecuados en que debería de durar estos episodios negativos, pero normales en los niños de temprana edad. “No es raro que los padres tengan un episodio con su hijo una o dos veces por semana. Si se resuelve un problema y la familia puede volver a lo que estaba haciendo en 10 o 15 minutos, está bien. Pero si ese argumento arruina todo el día, y el problema dura varios meses, puede indicar la necesidad de una mayor atención”.

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