Estilo de Vida

El género musical más machista de Latinoamérica es el más innovador con la moda masculina

La música “popular” o conocida en su género como regional, tiene a cantantes que son virales, referentes de moda y sí: vanguardistas.

Murió Vicente Fernández y para este nuevo siglo, la figura manida del “charro” que este popularizó - el macho alfa,  el vaquero agresivo de cadenas de oro y camisetas coloridas - muere con él. Sus sucesores más exitosos, como el cantante Christian Nodal impactaban en 2019 con un crop top que despertó críticas furibundas y memes, sí, pero que mostraba que no había vuelta atrás: ese estereotipo, el del cantante de música “popular” o regional latinoamericana, donde no se podía experimentar con la moda, ha muerto.

Ahora a cantantes como Nodal, Alejandro Fernández o a los integrantes del grupo “Firme” en México los vemos con piezas statement y altamente deseables de marcas como Gucci, Dolce & Gabbana y Fendi, entre otras marcas.

El lujo es ruidoso, sí, pero en su caso, necesita hacer disonancia al reprimir por años la expresión del atuendo ante los parámetros masculinos de ostentación en Latinoamérica: o estar “muy sobrios” para no parecer “afeminados” o ser muy exuberantes para mostrar, en esa asimilación del dinero de “nuevos ricos” de industrias como el narcotráfico, ganadería o extracción de piedras preciosas, que se puede comprar todo lo que se desea con dinero.

Pero lo digital y su inmediatez han cambiado estos imaginarios inmensamente. En Colombia, el cantante más popular del género, Yeison Jiménez, aparecía con looks que robaban el aliento en el programa más popular de finales del año pasado: “Yo Me Llamo”. Brillo, colores ,trajes con otros cortes.

Todo esto se debe al cambio de imagen creado por su estilista, Jorge Betancur, que trabaja con él desde hace dos años y medio. “Para cuando Yeison lanza ‘El Quinto Elemento’, creamos una identidad distinta del género que se llama vulgarmente ‘popular’, pero yo creo que deberíamos llamarlo regional colombiano. Y este se ve ahora con una autenticidad y clase distintas. Así, creamos una estructura más llamativa y juvenil donde involucramos  otra clase de ropa y tendencias, donde Yeison puede verse como un caballero y tener toques de brillo o jugar con las texturas. Hemos mostrado muchos looks, que muestran facetas distintas. Y a él le gusta, porque se ve masculino, pero con el toque de moda. De este modo, hemos recibido gran feedback de la gente incluso antes de ‘Yo Me Llamo’”, le explica el estilista a PUBLIMETRO. De hecho, fue tan buena la propuesta, que encantó a los productores.

Y era comprensible que el cantante fuese reticente, antes de esta transformación, a vestir así. Sobre todo por venir de un contexto donde la moda apenas comienza a ser cercana gracias a las redes sociales. “Fue difícil porque iba con este estereotipo y creía que la recepción iba a ser mala. Pero yo me arriesgué y comencé a darle conceptos de moda, y a darle referentes, porque siempre hay que tenerlos.  Ahora, todo esto es cuestión de educar al público, porque la moda es ahora un vehículo que llega a las personas que antes no llegaba. El artista debe ser aspiracional e inspirador: si él se viste así, inspira a otros a que lo hagan, colegas y público. Y aspiracional, porque al verle y ver su historia, la gente quiere llegar como él llegó. Por eso, al identificarse con él y al vestirse distinto, la moda surge como conector a un público más extenso, donde lo oyen en todas las clases sociales  y en donde también quieran verse de manera distinta. Lo hemos logrado, nos preguntan mucho de dónde son las piezas”, expresa Jorge, que viste a Yeison de diseñadores colombianos y lo combina con complementos de lujo.

“Al lo digital visibilizarnos, la ropa es relevante en el caso de los artistas, ya que su cotidianidad es expuesta. Por eso deben mostrar cosas que antes no y comienzan a ser consumidores de referentes de moda y se vuelven ellos mismos uno. De esta manera, rompemos estereotipos y mostramos que el género no es lo que se pensaba antes, ya que tiene un sello propio. Así, rompemos barreras también desde el estilo, incluso en el peinado. Mostramos que el artista no parece de ese género, de ese imaginario y se internacionaliza. Se vuelve aspiracional. Nuestros artistas regionales han visto la evolución de la moda en el resto del mundo y quieren permearse de esto. Y nosotros como estilistas mostramos que pueden ser validadores en este tema y que la gente puede desear lo que ellos usan”, afirma Betancur.

Ahora bien, también incluso se rompen estereotipos de género.

“Los cantantes de regional no quieren ser ricos aparentando ser estilosos”

Esto le explica a PUBLIMETRO  el coolhunter Gustavo Prado, director de Trendo MX, al hablar de cómo los cantantes de su país, México, muestran cómo han cambido el concepto de lujo. “Compran lo que quieren y el público quiere ser como ellos”, expresa. Pero no es el público “popular”, como se le determina en forma clasista.

Por ejemplo, el grupo Firme estará en Coachella este año, tiene millones de vistas en reproducciones en Youtube y uno de sus integrantes. Jhonny Caz es abiertamente gay. Y, como sus colegas, se viste de sombrero vaquero, pero también se le ve con trajes de cutouts y hasta con un look en falda de cuero como el que llevó a unos Premios Lo Nuestro.

“Para el millennial en México la categoría más importante musicalmente es el nuevo regional mexicano. De hecho, estos cantantes combinan estos imaginarios con marcas internacionales. Así, reconfiguran los relatos y formas de verse en México combinando lo local con lo internacional”, explica Prado, y menciona a cantantes como Natael Cano, que usa bling bling,  o a Ángela Aguilar. Ambos con millones de seguidores.

Quién diría que Latinoamérica, en su surrealismo,  configuraria desde su género más machista una nueva aspiracionalidad en la moda masculina.

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