Las olas de calor son cada vez más comunes en nuestro país y, con ellas, las ganas de encontrar soluciones rápidas para mejorar el confort térmico en el hogar. En todas las casa sin preinstalación o en locales donde no se puede obrar, los aires acondicionados portátiles aparecen como una alternativa tangible ante sistemas rígidos más complicados.
A diferencia de otras formas de refrescar una estancia, estos aparatos prometen reducir la temperatura real de una habitación sin instalaciones fijas. Pero para que cumplan esa promesa, hay que saber cómo funcionan, qué potencia se necesita y cómo influyen en la factura de la luz en verano.
¿Enfrían una habitación?

Primero, aclaremos una pregunta común, sí, un aire acondicionado portátil enfría, pero todo depende del tamaño de la habitación, una buena evacuación del aire caliente y ventanas selladas. A diferencia de un ventilador, este tipo de aire acondicionado absorbe calor del aire y lo expulsa al exterior por un tubo, bajando realmente la temperatura.
Ahora bien, el resultado no será igual que con un sistema split. Los portátiles están diseñados para enfriar rápidamente áreas pequeñas, por lo que son ideales para dormitorios, oficinas pequeñas o salas de estar pequeñas con puertas cerradas.
Cálculo de BTU y frigorías por espacio
Para una buena elección, el cálculo de capacidad es esencial. Como regla orientativa, se calculan de 100 a 140 frigorías por metro cuadrado, en función de la exposición al sol y la altura del techo. Un dormitorio de 15 m², por ejemplo, necesita un equipo de alrededor de 2.000 frigorías.
También influyen las ventanas grandes, la orientación al poniente o el uso de aparatos eléctricos. Sobredimensionar el equipo trae como consecuencia un funcionamiento continuo, disminuyendo la eficiencia y aumentando el consumo eléctrico.
El gasto eléctrico
Uno de los mayores miedos es cómo afectará la factura de la luz. Aquí es donde los equipos Clase A o superior entran en juego. Aunque gastan más que un ventilador, son más eficientes que arreglos caseros o el uso extendido de equipos inadecuados.
Además, muchos modelos incluyen función de deshumidificación, para mejorar la sensación térmica sin necesidad de bajar la temperatura. Esto permite que el equipo se encienda por menos tiempo y se gaste menos energía, sobre todo en lugares con mucha humedad.
Colocación sin obras: Qué tener en cuenta
Una de las mayores ventajas del aire acondicionado portátil es su fácil instalación. El kit de escape se ajusta a ventanas corredizas o abatibles y no necesita agujeros permanentes. Pero es importante sellar bien el contorno para que no vuelva a entrar aire caliente.
Además, como son equipos monofásicos, funcionan con enchufes normales, por lo que se pueden colocar en cualquier estancia. Esta adaptabilidad los hace ideales para cualquiera que necesite una solución rápida y flexible.
Ruido y actividad nocturna
El ruido es otro aspecto a considerar. Los decibeles dependen del modelo y la potencia, pero generalmente son más ruidosos que un sistema split. Pero también hay modelos nocturnos con modos silenciosos para poder dormir sin problemas. Además, colocar el equipo lejos de la cama y utilizar temporizadores mejora la experiencia nocturna.
Para aquellos que quieren mejorar el confort térmico en verano, pero en espacios pequeños o temporales, dar con el equipo adecuado, calcular bien la potencia y utilizarlo correctamente puede suponer la diferencia entre una compra fallida y una solución eficaz.
