El horario de invierno comenzará a regir durante la noche de este sábado 4 de abril, instancia en la que en casi todo el país las personas tendrán que cambiar la hora y retrasar sus relojes en sesenta minutos justo a medianoche.
La medida, no afecta a todos, ya que en las regiones de Aysén, y de Magallanes y la Antártica Chilena, no deberán hacer ningún cambio, manteniendo su horario tal como hasta ahora.
Los efectos del cambio de hora
Y aunque el cambio a simple vista puede parece beneficioso -ya que al atrasar los relojes habrá “una hora más”-, los expertos coinciden en que de igual forma puede haber un impacto importante en la rutina, especialmente en el descanso y en los traslados matinales, los que comienzan a realizarse con menor luz natural.
Si bien permite contar con más luz en la mañana, también adelanta el anochecer, lo que puede influir tanto en la adaptación del organismo como en las condiciones de desplazamiento al finalizar la jornada.
En ese contexto, Viviana Alcaide, subgerente de Promoción de la Salud de Mutual de Seguridad, señaló que “el cambio de hora puede generar un periodo de ajuste en el sueño y en la organización cotidiana, pero también obliga a poner atención en los trayectos, especialmente cuando estos comienzan a realizarse con menor luz natural. Anticiparse y adoptar medidas simples que pueden ayudar a enfrentar mejor esta transición”.
Para enfrentar de mejor manera este cambio, la Mutual de Seguridad entregó las siguientes recomendaciones, especialmente para niños, niñas y adolescentes, y adultos mayores, que son la población más susceptible a estos cambios:
- Mantener horarios regulares de sueño desde 2 a 3 días antes y después del cambio.
- Evitar acostarse mucho más tarde el fin de semana “porque hay una hora extra”; eso dificulta la adaptación el lunes.
- Exponerse a luz natural temprano en la mañana, idealmente 20–30 minutos. Esto ayuda a reajustar el reloj biológico.
- Evitar pantallas intensas y luz brillante al menos 1 hora antes de dormir.
- Reducir cafeína, alcohol y comidas pesadas en la noche del sábado y el domingo.
- Mantener actividad física, pero evitar ejercicio muy intenso justo antes de acostarse.
- Priorizar una rutina de sueño especialmente en niños, adolescentes y personas mayores, que suelen resentir más el cambio.
Para trabajadores por turno o conductores en tanto, también es bueno reforzar:
- Dormir adecuadamente antes del turno del domingo o lunes.
- Usa técnicas de relajación o prioriza el descanso post turno para evitar irritabilidad, cambios de ánimo o somnolencia.
- No compensar el cansancio con exceso de café o bebidas energéticas.
Y para los trayectos y desplazamientos diarios, considerar:
- Verificar que las luces del vehículo funcionen correctamente.
- Conducir con mayor precaución en horarios de menor luz, especialmente en zonas con presencia de peatones.
- Si se camina o circula en bicicleta, privilegiar elementos reflectantes o ropa visible.
- Evitar distracciones como el uso del celular o audífonos al transitar por la vía pública.
