Las pestañas largas y definidas se han transformado en una tendencia estética cada vez más frecuente. Desde extensiones permanentes hasta pestañas postizas de uso diario, miles de personas recurren a estos procedimientos buscando potenciar la mirada de forma rápida y accesible.
Sin embargo, detrás de este popular tratamiento también existen riesgos que muchas veces pasan desapercibidos y que pueden afectar tanto la piel como la salud ocular.
“El hecho de que sea un procedimiento ampliamente utilizado no significa que esté completamente libre de complicaciones. La zona de los párpados y las pestañas es extremadamente sensible”, advirtió el dermatólogo y académico de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello, Dr. James Anderson.
Uno de los problemas más frecuentes es la dermatitis de contacto, una reacción inflamatoria provocada principalmente por los adhesivos utilizados para fijar las pestañas.
“Muchas veces las personas desarrollan alergias o irritaciones por componentes presentes en los pegamentos. Esto puede generar picazón, ardor, enrojecimiento, descamación e hinchazón en los párpados”, explicó el especialista.
El académico agregó que algunas personas son particularmente sensibles a ciertos químicos, por lo que incluso pequeñas cantidades pueden desencadenar reacciones importantes.
Pero las complicaciones no terminan ahí. También pueden aparecer infecciones o irritaciones oculares, especialmente cuando existen problemas de higiene durante la aplicación o una manipulación excesiva del área.
“La reutilización de materiales, una limpieza deficiente o tocar constantemente las pestañas pueden favorecer infecciones e inflamaciones cercanas a la superficie ocular”, señaló Anderson.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es que muchas personas normalizan molestias persistentes pensando que forman parte del procedimiento estético.
“Si aparecen síntomas como dolor, secreción, inflamación intensa o molestias que persisten, es importante consultar oportunamente y no esperar a que el problema avance”, indicó.

Pese a estos riesgos, el dermatólogo aclaró que las pestañas postizas y extensiones no necesariamente deben evitarse, pero sí utilizarse con precaución y bajo estándares adecuados de seguridad.
Entre las principales recomendaciones, el especialista enfatizó la importancia de verificar la calidad de los productos utilizados, acudir a centros establecidos y evitar procedimientos informales o realizados sin medidas sanitarias adecuadas.
Además, recomendó suspender inmediatamente el uso frente a cualquier signo de irritación o alergia.
“En estética no solo importa el resultado visual. También es fundamental proteger la salud de la piel y de los ojos, especialmente en zonas tan delicadas como los párpados”, concluyó el académico de la UNAB.
