Como cada 25 de mayo, este lunes se conmemora el Día Mundial de la Tiroides, con cifras que son altamente preocupantes para Chile, ya que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2016-2017, la sospecha de hipotiroidismo —medida por niveles elevados de TSH— alcanza al 18,6% de la población adulta, con una prevalencia similar en mujeres (18,9%) y hombres (18,2%).
Sin embargo, el dato que más preocupa a los especialistas es otro: según la Sociedad Chilena de Endocrinología y Diabetes (SOCHED), un tercio de quienes tienen hipotiroidismo clínico confirmado en Chile no sabe que lo padece.
Al respecto, la Dra. Claudia Munizaga Mellado, endocrinóloga del Centro Médico Nueva Estoril, explica que esta patología es, en esencia, un “freno” para el organismo. Mientras que el hipertiroidismo actúa como un acelerador —provocando taquicardia y ansiedad—, el hipotiroidismo se manifiesta con cansancio extremo, intolerancia al frío y dolores musculares o articulares. “Son síntomas que muchas veces las personas normalizan o confunden con estrés”, advierte la especialista.
Una enfermedad silenciosa y frecuente
El hipotiroidismo clínico —el más relevante desde el punto de vista médico— afecta al 2,2% de la población general, con mayor presencia en mujeres (2,6%) que en hombres (1,8%). Pero la dimensión real del problema es mayor: el 16,4% de los chilenos presenta hipotiroidismo subclínico, una condición en que la glándula aún lucha por funcionar, y que sin seguimiento puede derivar en hipotiroidismo clínico. Además, la enfermedad es 14 veces más frecuente en mujeres que en hombres, y en las mayores de 65 años la prevalencia de hipotiroidismo clínico se eleva al 5,2%.
Uno de los factores de riesgo menos conocidos en el país tiene relación con el consumo excesivo de yodo —presente en la sal yodada de uso masivo—. “En ciertas personas predispuestas, el exceso de yodo puede gatillar una respuesta autoinmune en que el propio cuerpo ataca a la tiroides, lo que con el tiempo deriva en hipotiroidismo”, explica la Dra. Munizaga. Este mecanismo explica por qué Chile, con alta cobertura de sal yodada, también registra tasas elevadas de esta patología.
Uno de los malentendidos más frecuentes entre los pacientes es creer que la tiroides es la principal responsable del exceso de peso. Frente a este mito, la especialista aclara que en un hipotiroidismo diagnosticado puede haber un aumento de 3 a 5 kilos, pero esto corresponde principalmente a retención de líquidos, que mejora una vez que el paciente se estabiliza con tratamiento.
Cómo se diagnostica y trata a tiempo
Para detectar estas anomalías, la base son los exámenes de sangre que miden la TSH y T4 Libre, disponibles en la red de salud pública y privada. En cuanto al tratamiento para el hipotiroidismo, se utiliza la levotiroxina, un fármaco que requiere rigurosidad para ser efectivo. “Se debe tomar correctamente: en ayunas, 30 minutos antes del desayuno y sin ningún otro fármaco”, indica la Dra. Munizaga.
Más allá del fármaco, la especialista enfatiza que el estilo de vida cumple un rol complementario clave: una alimentación de tipo mediterráneo, ejercicio regular y el control del peso contribuyen a mantener el equilibrio hormonal. Los chequeos preventivos periódicos son, además, la mejor herramienta para detectar desajustes antes de que generen síntomas.
“Con un tercio de los pacientes con hipotiroidismo clínico sin diagnóstico en Chile, el llamado es urgente: no normalizar el cansancio crónico, los cambios de ánimo ni la intolerancia al frío. Un examen de sangre puede cambiar la calidad de vida de una persona”, concluye la Dra. Munizaga.
