Las negociaciones entre LATAM Airlines y su sindicato de pilotos no llegaron a buen puerto. El pasado 3 de noviembre, el 97 % de los pilotos rechazó la propuesta de la compañía, lo que abrió paso a una mediación con la Dirección del Trabajo (DT).
A pesar de ello, la empresa decidió terminar anticipadamente el proceso de negociación y el sindicato anunció que iniciará una huelga a partir de la medianoche del martes.
Según el gremio, las demandas planteadas por los pilotos equivalen a menos del 1 % de las utilidades acumuladas por LATAM en los últimos 18 meses, periodo en que la empresa habría alcanzado ganancias por US$ 1.500 millones.
En previsión de la paralización, la aerolínea ya ajustó su operación: canceló vuelos para los días 12 y 13 de noviembre y ofreció a los pasajeros cambiar la fecha sin costo o solicitar reembolso.
El presidente del sindicato, Mario Troncoso, afirmó que LATAM “nos llevó de la mano a una huelga que siempre hemos considerado evitable”, acusando a la empresa de no honrar compromisos previos.
Este conflicto pone en tensión al transporte aéreo nacional y plantea un escenario crítico para los pasajeros, quienes deben permanecer alertas ante posibles cancelaciones y desvíos de vuelos.
