Este sábado 3 de enero, el Gobierno de Estados Unidos intervino militarmente en Venezuela: bombardeó puntos estratégicos y capturó al líder del régimen, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La fiscal general de EE.UU. confirmó que ellos enfrentarán cuatro cargos penales en Nueva York.
Ante esta noticia, un grupo de venezolanos que residen en Chile salieron a las calles de Santiago para mostrar su alegría por la captura de Maduro. Las cámaras de Canal 13 se dirigieron a Estación Central para entrevistar a los ciudadanos que estaban en el bandejón central de la Alameda cuando el reloj casi llegaba a las 8 AM.
“¡Cayó! ¡Cayó!“, se escuchaba entre los vitoreos de los presentes. Al entrevistar a una de las mujeres venezolanas, Cathy, quien señaló que fue a la calle para ”celebrar que cayó la dictadura y ahora puedo abrazar a mi madre con todo el amor del mundo. Todos podemos abrazar a nuestros familiares, cayó la dictadura".
Asimismo, indicó que tuvo contacto con su hermano que vive en Venezuela, quien también estaba contento con los últimos acontecimientos. “Nos esperan con los brazos abiertos”, dijo Cathy.
La emoción de los ciudadanos venezolanos en Santiago
Otra mujer dijo que abandonó su país porque la crisis era insostenible y señaló que decidió salir a la calle a celebrar porque estaba feliz, “¡somos libres!“, exclamó.
Por su parte, Edward le comentó al periodista que “siempre hemos pensado que esto será para nosotros como si hubiésemos ganado un mundial. Se está ganando la libertad. Siempre quisimos y siempre soñamos sobre este momento”.
De igual forma, un sujeto con la voz quebrada exclamaba su alegría por la “liberación” de su país. “De pasar tantos años alejados de nuestra familia, padres y madres, de ver morir a familiares por no haber medicamentos”, señaló.
Producto de las decenas de personas que salieron a las calles, Carabineros llegó para resguardar el tránsito y la libre circulación de los vehículos que se encontraban movilizándose.
A medida que avanzaba el reloj, más personas llegaron a las calles de Santiago para celebrar con gran júbilo la intervención militar unilateral de Estados Unidos. Las personas declaraban su felicidad y su deseo de volver a su país.
