La caída de Nicolás Maduro no sería el final de la historia, sino apenas el comienzo. Así lo plantea la tarotista y guía espiritual Latife Soto, quien asegura que el escenario posterior a la detención del exmandatario venezolano abre una etapa mucho más compleja, marcada por juicios, delaciones, arrestos masivos y un efecto dominó que podría sacudir a varios países de América Latina.
En un live junto a José Antonio Neme, Latife sostuvo que su predicción sobre la salida de Maduro del poder “ya se cumplió” y que ahora lo que viene es “lo más fuerte”: una fase en la que se destaparán redes, pactos y responsabilidades que, según ella, van mucho más allá de Venezuela.
El juicio como punto de quiebre
De acuerdo con Latife Soto, el proceso judicial que enfrenta Maduro sería el verdadero detonante del remezón regional. En esa instancia, afirma, saldrían a la luz pruebas, escuchas, colaboraciones y nombres de otros países, generando tensiones políticas que no se limitarían a Caracas.
“Esto no termina con una detención. Aquí empieza una cadena de cosas que se van a ir cayendo una por una”, advirtió durante la transmisión.
Arrestos, traiciones y negociaciones
Uno de los puntos más polémicos de sus declaraciones apunta a arrestos masivos dentro del chavismo y a negociaciones internas para salvarse del peor escenario. Latife aseguró que figuras clave del régimen buscarían acuerdos, entregar información y deslindar responsabilidades, en un intento por reducir condenas o evitar represalias.
En ese contexto, habló de traiciones internas, culpas cruzadas y de un reordenamiento forzado del poder en Venezuela, donde nada quedaría intacto.
El efecto dominó en la región
Más allá de Venezuela, la advertencia que más ruido genera es el impacto regional. Según Latife Soto, el caso Maduro sería solo el primer eslabón de una cadena que podría extenderse hacia Centroamérica, el Caribe y Sudamérica, con especial presión sobre países como Cuba, Nicaragua, Colombia y México.
La tarotista planteó que el remezón político podría coincidir con un nuevo ciclo de tensiones internacionales, donde las potencias busquen “ordenar” zonas consideradas estratégicas, especialmente en temas como narcotráfico, corrupción y crimen organizado.
Un escenario incierto, pero decisivo
Aunque sus declaraciones se mueven en el terreno de la predicción, Latife insistió en que lo que viene será más intenso que la propia caída de Maduro, porque implicará consecuencias concretas para gobiernos, liderazgos y equilibrios regionales.
“Lo que viene no es bonito, pero sí decisivo. Esto recién empieza”, sentenció.
