El caso de Cristóbal Miranda, el joven que murió tras una brutal golpiza grupal durante una celebración de Año Nuevo en Talcahuano, sigue sumando antecedentes que estremecen a la región del Biobío. Esta vez, fue su madre, Carolina Olivares, quien tomó la palabra con un mensaje directo, duro y sin filtros, apuntando no solo a los agresores, sino también a sus familias.
En conversación con medios de televisión, la madre de la víctima descartó de plano las versiones que circularon en redes sociales y algunos espacios informativos, donde se hablaba de supuestos líos amorosos o rencillas previas. Según relató, sus hijos no conocían a quienes los atacaron y fueron elegidos al azar por un grupo que ya tenía decidido golpear.
Ataque planificado y uso de redes sociales
La investigación ha revelado que la agresión no fue espontánea. De acuerdo con antecedentes expuestos en la audiencia de formalización, el ataque habría sido coordinado previamente a través de un grupo de Instagram, donde los involucrados intercambiaron mensajes violentos y amenazas explícitas contra Cristóbal y su hermano.
Para la madre, esto confirma que no se trató de una pelea juvenil, sino de un acto planificado, ejecutado por un grupo que operaba como una “jauría”, término que ella misma utilizó para describir el comportamiento de los agresores.
El mensaje a los padres de los agresores
Uno de los momentos más duros de su testimonio fue cuando dirigió sus palabras a los padres de los jóvenes que aún no han sido detenidos. Carolina Olivares fue clara al pedirles que no encubran a sus hijos ni intenten sacarlos del país para evadir la justicia.
“Les recomiendo que no los saquen del país, porque va a ser peor”, señaló, advirtiendo que la justicia puede alcanzarlos incluso fuera de Chile, recordando otros casos recientes de imputados detenidos en el extranjero.
“Ellos sí deben estar avergonzados”
La madre también cuestionó el hecho de que algunos involucrados oculten sus rostros, mientras su familia ha decidido dar la cara públicamente. En una frase que se volvió viral, marcó una diferencia tajante entre víctimas y victimarios.
“Nosotros no tenemos nada que ocultar. Ellos sí. Esos padres que están escondiendo a sus hijos, ellos sí deben estar avergonzados”, afirmó.
Carolina Olivares insistió en que su familia confía en el Poder Judicial y en que se hará justicia por la muerte de su hijo, aunque reconoció que el proceso recién comienza y que podrían existir más personas involucradas en el ataque.
El caso de Cristóbal Miranda ha reabierto el debate sobre la violencia grupal juvenil, el rol de las redes sociales en la coordinación de delitos y la responsabilidad de los entornos familiares cuando ocurren crímenes de esta magnitud.
