Las autoridades bolivianas confirmaron el hallazgo de dos cuerpos calcinados en la localidad de Challapata, en el departamento de Oruro, una zona conocida popularmente como “México Chico”. De acuerdo con los primeros reportes de la Fiscalía Departamental de Oruro, las víctimas serían de nacionalidad chilena y sus restos presentaban evidencias de haber sido sometidos a tortura antes de su muerte.
El descubrimiento ocurrió específicamente en un sitio eriazo del sector de Khasa, sobre la carretera que une Oruro con Potosí. En el lugar, personal policial encontró los cadáveres junto a un vehículo que también fue consumido totalmente por el fuego. El estado de los cuerpos ha dificultado su identificación inmediata, por lo que se requerirán exámenes forenses y pruebas de ADN para ratificar oficialmente sus identidades, aunque la documentación y los primeros indicios apuntan a ciudadanos provenientes de Chile.
Hallazgo de cuerpos en Challapata revela signos de tortura
El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, entregó detalles sobre la condición en la que fueron encontradas las víctimas, lo que sugiere una ejecución planificada. Según la autoridad, ambos individuos estaban inmovilizados al momento de su muerte. Uno de ellos portaba esposas metálicas en las muñecas, mientras que el segundo cuerpo presentaba ataduras realizadas con una soga artesanal.
Los peritajes iniciales en la escena del crimen indican que las víctimas fueron golpeadas y torturadas antes de que se les prendiera fuego. Esta modalidad delictiva llevó al Ministerio Público a carátular el caso bajo el delito de asesinato. Morales explicó que la destrucción del vehículo mediante un incendio intencional busca generalmente eliminar evidencias biológicas o dactilares que permitan rastrear a los autores materiales del hecho.
Fiscalía de Oruro investiga presunto ajuste de cuentas
La principal línea investigativa que maneja el Ministerio Público apunta a un ajuste de cuentas. El fiscal Morales señaló que las características del crimen, incluyendo el ensañamiento y el intento de borrar huellas, son consistentes con este tipo de motivaciones. Las autoridades locales se encuentran realizando el levantamiento de evidencia en el perímetro para reconstruir la dinámica de los hechos.
Parte de las diligencias se centran en establecer el estatus migratorio de las víctimas. Se solicitó información a la Dirección de Migración para corroborar la fecha exacta de ingreso al país, el paso fronterizo utilizado y el motivo declarado de su estadía en territorio boliviano. Asimismo, los investigadores buscan determinar con quiénes se reunieron los ciudadanos chilenos al llegar a la localidad de Challapata.
La peligrosidad de “México Chico” en la ruta del crimen
Las indagatorias preliminares sugieren que en el lugar de los hechos habrían estado presentes al menos cuatro personas antes de que se desencadenara el doble homicidio. Esta información es clave para la Policía, que busca establecer si existen sobrevivientes o testigos que hayan huido de la escena. Medios locales han reportado operativos en la zona para dar con el paradero de otros posibles involucrados o acompañantes de las víctimas.
La zona de Challapata, referida coloquialmente como “México Chico”, es un punto geográfico que las autoridades bolivianas han intervenido en el pasado debido a la presencia de actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de vehículos. El fiscal departamental indicó que no se brindarán mayores detalles específicos sobre posibles detenidos para no entorpecer el avance de la investigación en curso, mientras se espera el informe final de la autopsia médico-legal.
