Luego que se encontraran al menos ocho ejemplares de fragata portuguesa en la playa Puerto Velero de la región de Coquimbo, la autoridad sanitaria prohibió el baño en dicho lugar, alertando a la población sobre la peligrosidad de este organismo que puede provocar serios problemas de salud e incluso, la muerte.
Y debido a que el especimen puede que se presente en otras playas del litoral chileno, acá te dejamos algunas características que te permitirán identificar a la fragata portuguesa y evitar acercarte a ella.
Cómo identificar a la fragata portuguesa
Aunque comúnmente es confundida con una medusa, en rigor la fragata portuguesa una especie de hidrozoo sifonóforo de la familia Physalia physalis, habitando en aguas cálidas.
La fragata portuguesa tiene tentáculos, en los que posee miles de micropúas, las que al tomar contacto con un objeto se disparan e inyectan un potente veneno.
El contacto con los tentáculos -ya sea con la fragata portuguesa viva o muerta-produce distintas lesiones en la piel y de manera excepcional, manifestaciones que afectan a todo el cuerpo.
Una de las características de este organismo es su flotador, que es lo que sobresale del agua y que es de color azul, mientras que los tentáculos pueden medir hasta 20 centímetros de largo.
De esta manera, los principales síntomas al tener contacto con la fragata portuguesa van desde molestias gastrointestinales a síntomas cardiorespiratorios.:
- Dolor abdominal
- Náuseas
- Vómitos
- Calambres.
- Espasmos o contacciones musculares.
- Contracción o tirón breve y espontáneo en un músculo (fasciculaciones o contracciones).
- Deterioro en el equilibrio o la coordinación debido a daños en los nervios o los músculos (ataxia).
- Respiración difícil o trabajosa (disnea).
- Tensión en los músculos de los pulmones y limitan el aire (broncoespasmo ).
- Dolor al pecho (precordalgia).
- Trastorno de la frecuencia cardíaca (pulso) o del ritmo del corazón, ya sea más rápido o lento (arritmias).
¿Qué hacer si entro en contacto con la fragata portuguesa?
Lo principal, luego de tener contacto se debe lavar la zona usando ácido acético al 5%. Si no se tiene, se puede utilizar vinagre blanco doméstico, el que contiene del 4% al 6% de este componente y mantener sumergido entre 15 a 30 minutos la zona afectada. Esto evita que la toxina se esparza, pero no disminuye el dolor.
Si no puede sumergir la zona afectada, aplique el vinagre directamente sobre ella. Si no cuenta con vinagre, utilice agua de mar. Es importante: no diluir el vinagre, ya que disminuye su efecto.
Además, hay que retirar de la piel los restos de tentáculos que pueden quedar en la piel con guantes y pinzas.
En tanto, para disminuir el dolor se debe sumergir la lesión en agua caliente (45°C o a tolerancia) durante 20 minutos. De preferencia con una ducha tipo “teléfono”.
La autoridad sanitaria llama a evitar realizar acciones como aplicar alcohol, orina, agua potable, bicarbonato de sodio, bebidas cola, jugo de limón, crema de afeitar, hielo o compresas frías; ya que podrían aumentar la gravedad de la exposición.
Finalmente, el llamado es a acudir a un servicio de urgencia o bien llamar al servicio Salud Responde (600 360 7777 opción 2) para recibir orientación.
