La municipalidad de Villarrica decretó la cancelación definitiva del permiso precario de comercio en la vía pública a una vendedora ambulante, tras confirmarse su participación en una agresión física contra una familia de turistas venezolanos en la zona de la Costanera.
La medida administrativa fue ratificada por el alcalde Pablo Astete, luego de que un registro audiovisual expusiera cómo la mujer y su hija golpearon a un hombre en etapa de recuperación postoperatoria y a una menor de edad por la ocupación de un banco de uso público.
Apropiación del espacio público y agresión en la Costanera
Los hechos ocurrieron durante la segunda semana de enero de 2026, en uno de los sectores de mayor afluencia turística de la región de La Araucanía.
Según los antecedentes recopilados por Carabineros y testimonios audiovisuales, el conflicto inició cuando la comerciante reclamó la propiedad de un asiento fiscal que utilizaba para acopiar mercadería.
Ante la negativa de la familia visitante de ceder el espacio, la mujer ejecutó golpes de puño contra el padre de familia —quien por prescripción médica tras una cirugía reciente no opuso resistencia física— y contra la hija del afectado que intentó intervenir. En la grabación, la agresora validó su actuar con la frase:
“Soy terrible maldita, te lo dije”
Desvinculación gremial y bloqueo administrativo
La administración de Pablo Astete procedió con la identificación de las involucradas mediante el empadronamiento realizado tras la viralización del caso.
La autoridad comunal formalizó la revocación del permiso municipal, inhabilitando a la agresora para ejercer cualquier actividad comercial regulada en la comuna. Paralelamente, la organización sindical de comerciantes ambulantes notificó la expulsión inmediata de la socia involucrada, bajo el argumento de que el uso de la violencia y la apropiación territorial contravienen los acuerdos de operación en el sector turístico lacustre.
Investigación por lesiones leves en curso
En materia penal, Carabineros de Chile confirmó la recepción de una denuncia por el delito de lesiones leves. Si bien no se concretó la detención bajo la figura de flagrancia en el minuto exacto del altercado, la evidencia digital y la constancia de lesiones en el centro asistencial local forman parte de la carpeta investigativa.
El caso puso en evidencia la falta de fiscalización en horarios punta en el borde costero, punto que la autoridad local se comprometió a reforzar para garantizar la seguridad de los visitantes durante el resto de la temporada estival.
