José Antonio Kast se enfrenta a una dificultad relevante en el plano internacional, su propuesta de campaña para establecer un corredor humanitario regional, orientado a facilitar el retorno de migrantes venezolanos desde Chile hacia su país de origen, quedó en suspenso tras la negativa oficial del gobierno peruano.
La iniciativa formaba parte de una gira regional impulsada por La Moneda, que contempló encuentros con autoridades de Argentina, Ecuador y Perú, con el objetivo de generar acuerdos multilaterales en materia migratoria y de seguridad fronteriza.
Reunión bilateral y expectativas iniciales
Durante la visita oficial a Lima, el Presidente Kast sostuvo una reunión presencial con su par peruano, José Jerí, instancia que inicialmente fue interpretada como un acercamiento para coordinar medidas conjuntas. El corredor humanitario requería el tránsito terrestre de personas por territorio peruano, considerado un punto clave para la ejecución del plan chileno.
Desde el próximo Ejecutivo chileno se había señalado que el proyecto buscaba establecer un mecanismo ordenado, con coordinación estatal y resguardo de derechos, para facilitar el desplazamiento de ciudadanos venezolanos que optaran por retornar.
Declaraciones que descartan el corredor
Sin embargo, las expectativas se diluyeron tras las declaraciones públicas del mandatario peruano. En una entrevista concedida a CNN en Español, José Jerí descartó de manera explícita avanzar en esta iniciativa.
“Una de las primeras medidas que habíamos conversado... la hemos descartado”, afirmó el jefe de Estado peruano, cerrando la posibilidad inmediata de habilitar el paso fronterizo requerido por el plan.
Jerí explicó que la decisión responde a la situación interna de su país, señalando que permitir el ingreso de un flujo masivo de personas podría generar impactos adicionales.
Seguridad interna como argumento central
El Presidente de Perú fundamentó su postura en el contexto de inseguridad interna que atraviesa su país. Según explicó, autorizar el tránsito de cientos de miles de personas representaría un riesgo adicional para el control territorial y la gestión del orden público.
Este punto fue determinante para descartar el corredor humanitario, pese a las conversaciones preliminares sostenidas con el gobierno chileno.
Por el momento, desde el nuevo gobierno no se ha informado un nuevo calendario ni ajustes formales al proyecto, mientras continúan los contactos diplomáticos con otros países de la región.
