La Corte de Apelaciones de Santiago, a través de su Primera Sala, resolvió de manera unánime declarar inadmisible el recurso de protección interpuesto por la Municipalidad de Ñuñoa contra la Delegación Presidencial Metropolitana. La acción buscaba impugnar los cierres de calles implementados durante los conciertos de Bad Bunny, realizados los días 9, 10 y 11 de enero de 2026 en el Estadio Nacional.
El fallo sostuvo que “en cuanto al cierre de calles por parte de las recurridas, esta acción cautelar ha perdido oportunidad por haber cesado el acto que motivó su interposición”. De esta forma, el tribunal concluyó que los cortes de tránsito ya no estaban vigentes al momento de resolver, lo que impedía dar curso al recurso.
Argumentos del municipio y reclamos vecinales
El recurso original fue impulsado por el alcalde Sebastián Sichel, quien sostuvo que los perímetros de seguridad, extendidos por varias cuadras alrededor del recinto deportivo, vulneraron derechos fundamentales de los vecinos. Entre ellos, el libre tránsito, el acceso a domicilios, la integridad física y psíquica y la seguridad individual.
Según lo planteado, algunos residentes habrían quedado “encerrados” en sus viviendas, sin posibilidad de ingresar o salir, incluso ante eventuales emergencias médicas.
Nuevo recurso contra el Instituto Nacional de Deportes
Tras la resolución judicial, el municipio presentó un nuevo recurso de protección, ingresado el 14 o 15 de enero, esta vez dirigido contra el Instituto Nacional de Deportes (IND), organismo administrador del Estadio Nacional. La acción cuenta con el respaldo de 11 juntas de vecinos del sector.
El escrito acusa al IND de no coordinar adecuadamente los cierres, no informar con anticipación y no implementar medidas de mitigación para reducir el impacto de los megaeventos en la comuna. Entre las solicitudes se incluyen accesos irrestrictos para residentes, coordinación previa obligatoria con el municipio y planes de mitigación con al menos 60 días de anticipación.
Polémica por la gestión del estadio y eventos futuros
El conflicto se enmarca en una controversia más amplia entre la municipalidad y la productora Bizarro Entertainment, que ha defendido los perímetros por razones de seguridad, control del comercio informal y prevención de incidentes. La empresa ha señalado que existieron reuniones previas con el municipio y propuestas de credenciales para vecinos.
El debate sigue abierto en Ñuñoa, especialmente considerando que el Estadio Nacional mantiene una agenda cargada de conciertos masivos durante 2026, lo que mantiene la preocupación vecinal por los cortes recurrentes de tránsito.
