La Embajada de los Estados Unidos en Barbados y el Caribe Oriental emitió este lunes 15 de enero un comunicado en su cuenta de la red social X, en el que acusó directamente al gobierno cubano de beneficiarse económicamente mediante un esquema de trabajo forzado que involucra a su personal médico enviado al exterior.
En su publicación, la representación diplomática estadounidense criticó el programa por el cual las autoridades cubanas ofrecen servicios médicos a otros países a cambio de pagos que no van a manos de los profesionales, sino que son controlados por el régimen. Este modelo, según la Embajada, no representa una acción solidaria, sino una fuente de ingresos que se apoya en la explotación.
La declaración subraya que los médicos son tratados como bienes comerciales y no como personas ni profesionales con derechos, lo que configura un caso claro de trabajo forzado. Según el mensaje, este sistema beneficia únicamente a las élites del poder en Cuba, mientras los trabajadores de la salud son utilizados como instrumentos económicos, sin el reconocimiento ni la compensación adecuados.
Críticas al modelo de exportación médica
Estados Unidos rechazó firmemente la idea de que estas misiones médicas representen un gesto humanitario. Por el contrario, indicó que el cobro de tarifas elevadas por sus servicios, unido a la apropiación de los ingresos generados, demuestra que se trata de una práctica coercitiva y no de cooperación internacional.
“El corrupto régimen cubano se lucra con el trabajo forzado del personal médico. Alquilar a profesionales de la medicina cubanos a precios exorbitantes y quedarse con las ganancias para beneficio de la élite del régimen no es un acto humanitario. Es trabajo forzado. Trata a los médicos como mercancías en lugar de seres humanos y profesionales”, fue una de las afirmaciones compartidas por la Embajada en la red social.
El comunicado también denunció que el sistema no respeta principios básicos de justicia laboral, ya que los profesionales son enviados al extranjero sin garantías plenas de sus derechos, en un esquema donde el Estado centraliza los beneficios económicos sin permitir una remuneración justa a los médicos.
Petición de Estados Unidos: poner fin al programa
En su mensaje, la Embajada instó al gobierno cubano a terminar con este modelo de exportación de servicios médicos, al considerarlo abusivo y contrario a los derechos humanos. La demanda se enfoca en la necesidad de que los médicos cubanos puedan ejercer su profesión de manera libre, con condiciones dignas y sin ser utilizados como instrumentos de ingreso por parte del Estado.
Esta posición se alinea con la postura tradicional de la Casa Blanca respecto del sistema cubano, al que ha señalado en repetidas ocasiones por violaciones de derechos laborales y humanos. En este caso, el señalamiento apunta directamente a una de las principales fuentes de ingresos de la isla, que ha sido defendida por las autoridades cubanas como un símbolo de solidaridad internacional.
