Durante la audiencia de formalización de los imputados por el caso de Julia Chuñil, la Fiscalía dio a conocer un antecedente clave que permitió reconstruir el clima de violencia que la mujer habría vivido durante años al interior de su núcleo familiar. Se trata de una escucha telefónica en la que la víctima relató episodios de agresiones y amenazas por parte de algunos de sus hijos, información que hoy forma parte central de la investigación.
Según expuso el Ministerio Público ante el Juzgado de Garantía de Los Lagos, Julia Chuñil habría sido víctima de violencia intrafamiliar reiterada, situación que quedó al descubierto tras diligencias investigativas que incluyeron interceptaciones telefónicas y entrevistas a personas de su entorno. En esos registros, la mujer expresó con angustia el temor constante que sentía al convivir con su familia.
“La vida en mi casa es un infierno” y “estoy amenazada de muerte por uno de mis hijos” fueron algunas de las frases atribuidas a la víctima, las que, de acuerdo con la Fiscalía, fueron escuchadas por al menos 15 personas en distintos contextos, principalmente durante actividades religiosas a las que asistía con frecuencia.
El ente persecutor señaló que Julia Chuñil solía pedir oración por su vida en estos encuentros, manifestando un miedo persistente y la sensación de que su situación había llegado a un punto límite. Vecinos y personas cercanas estaban al tanto de este temor, lo que refuerza la tesis de un escenario prolongado de violencia previa a su desaparición.
“Doña Julia ya había sido víctima de violencia intrafamiliar por parte de sus hijos, en particular por el hijo que se encontraba hace unas semanas atrás en condición carcelaria y también por parte de su hija”, sostuvieron desde Fiscalía.
“Estos hechos eran conocidos por vecinos. Es así que, en el contexto de sus concurrencias a distintos cultos, Julia Chuñil había pedido orar por su vida, porque sentía que era su vida o la de sus hijos. Se trataba de un miedo constante. Su miedo era tanto que necesitaba encontrar consuelo”, agregaron.
Durante la audiencia, el tribunal decretó la prisión preventiva para tres de los hijos de la mujer —Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil— al considerar que su libertad representa un peligro para la seguridad de la sociedad y el éxito de la investigación. En tanto, el exyerno de la víctima, identificado con las iniciales B.F.B.B., quedó sujeto a la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno.
La Fiscalía también informó que existen registros de amenazas contra Julia Chuñil que se remontan a los años 2014 y 2016. Asimismo, se indicó que algunos de los imputados cuentan con antecedentes penales previos, lo que fue considerado al momento de solicitar las medidas cautelares más gravosas.
El caso continúa en etapa de investigación, mientras se siguen desarrollando diligencias para esclarecer las circunstancias que rodearon la desaparición y muerte de la mujer.
