Estados Unidos, a través de Steve Witkoff, el enviado de Donald Trump, anunció que está avanzando hacia la siguiente fase del alto al fuego para Gaza, una etapa que implica el desarme del grupo Hamás, la reconstrucción y la gobernanza diaria del territorio.
Sin embargo, la llamada “fase 2″ del alto al fuego enfrenta enormes desafíos, incluyendo el despliegue de una fuerza de seguridad internacional para supervisar el acuerdo y el difícil proceso de desarmar a Hamás.
Witkoff no ofreció detalles sobre quiénes formarían parte de la nueva administración palestina de transición que gobernaría Gaza. La Casa Blanca tampoco entregó más información.
Los otros mediadores del acuerdo de alto al fuego —Egipto, Turquía y Qatar— dieron la bienvenida al establecimiento del comité tecnocrático palestino y dijeron que estaría liderado por Ali Shaath, un ex viceministro de la Autoridad Palestina.
El nativo de Gaza se desempeñó como viceministro de transporte con la Autoridad Palestina reconocida internacionalmente. Shaath, ingeniero, es experto en desarrollo económico y reconstrucción, según su biografía en el sitio web del Instituto de Investigación de Políticas Económicas de Palestina.
¿Cómo sería la segunda fase del alto al fuego en Gaza?
Witkoff expresó que Estados Unidos espera que Hamás devuelva de inmediato al último rehén israelí como parte de sus obligaciones bajo el acuerdo, señalando que “el incumplimiento traerá serias consecuencias”. Ese rehén, Ran Gvili, era un policía de 24 años que fue asesinado mientras combatía a militantes de Hamás durante el ataque del 7 de octubre de 2023 que inició la guerra en Gaza.
El alto al fuego alcanzado bajo el plan de 20 puntos de Trump entró en vigor en octubre y detuvo gran parte de los combates. Bajo la primera fase del acuerdo de tres puntos, Hamás liberó a todos menos uno de los rehenes que tenía en su poder a cambio de cientos de palestinos que estaban detenidos por Israel.
Los designados para un comité tecnocrático que Witkoff dijo que se establecería bajo la segunda fase son parte de un plan más amplio para poner fin al gobierno de 18 años de Hamás en Gaza. Esas personas administrarán los asuntos diarios en Gaza, bajo la supervisión de una “Junta de Paz” liderada por Trump, cuyos miembros tampoco han sido nombrados aún.
El comité tecnocrático tendrá la tarea de proporcionar servicios públicos a los más de 2 millones de palestinos en Gaza, pero enfrenta enormes desafíos e incógnitas abiertas, incluyendo sobre sus operaciones y financiamiento.
Las Naciones Unidas han estimado que la reconstrucción costará más de 50.000 millones de dólares. El proceso probablemente tomará años, y hasta ahora se ha prometido poco dinero.
