La Fiscalía Regional de Los Ríos puso en entredicho uno de los elementos más difundidos en torno a la desaparición de Julia Chuñil: la supuesta existencia de su perro “Cholito”, con quien, según el relato inicial de la familia, la mujer mapuche se habría extraviado en el fundo La Fritz.
Para el Ministerio Público, ese animal no existiría y habría sido incorporado como parte de una construcción narrativa ideada por los hijos de la víctima para reforzar un relato emotivo que no se condice con los antecedentes reunidos en la investigación.
Así lo expuso la fiscal regional Tatiana Esquivel durante la audiencia de formalización, donde cuestionó duramente la tesis sostenida públicamente por los imputados. En la querella presentada por la familia, a través de la abogada Karina Riquelme, se afirmaba que Julia Chuñil había salido a pastorear acompañada de su perro Cholito y portando un machete y un manojo de llaves, objetos que, según se indicó, habrían desaparecido junto a ella. Sin embargo, la Fiscalía sostiene que esos elementos fueron hallados posteriormente, lo que descarta la hipótesis de un extravío.
“Con respecto a este perrito que acompañaba a doña Julia, en la investigación no hemos podido acreditar su existencia. Por el contrario, creemos que fue incorporado como un elemento para reforzar su relato”, señaló Esquivel ante el tribunal, según recogió La Tercera. La persecutora recalcó que la mención del perro no es un detalle accesorio, sino que evidencia “cómo se ha intentado construir elementos narrativos y emotivos” sin correspondencia con los hechos efectivamente investigados.
Según el Ministerio Público, el relato del extravío se debilita aún más al comprobarse que las llaves que supuestamente llevaba la víctima estaban en poder de uno de sus hijos. Para la Fiscalía, esto confirma que Julia Chuñil nunca salió del lugar con dichos objetos, lo que refuerza la tesis de que no hubo una desaparición accidental.
En una lámina exhibida durante la audiencia, la Fiscalía detalló que el perro “no surge desde el inicio como un elemento relevante” y que su aparición ocurre cuando la investigación ya estaba en curso. “La identidad de Cholito descansa en una imagen editada y reutilizada en redes sociales”, afirmó Esquivel.
Asimismo, la fiscal indicó que una persona que estuvo con la víctima señaló que Julia Chuñil iba acompañada de un cachorro distinto al perro luego denominado Cholito. “No se discute que hubiera perros en el entorno de la víctima; lo que está en duda es la existencia de Cholito”, precisó. En esa línea, una testigo identificada como B.C. declaró el 26 de diciembre de 2024 que el animal que recordaba era de color café.
Este jueves, la Fiscalía formalizó a tres hijos de la mujer, Pablo San Martín, Javier Troncoso y Jeannette Troncoso y a su exyerno Belmar Flavio Bastías Bastidas, cuya confesión fue clave para reconstruir lo ocurrido la noche de noviembre en que desapareció la víctima. La audiencia continuará este viernes en el Juzgado de Garantía de Los Lagos, donde se definirán las medidas cautelares restantes.
