Un inédito registro fue captado por unos buzos que trabajaban en faenas submarinas en la zona de Chinquihue, Puerto Montt, donde se puede ver cómo mientras hacían sus labores cotidianas, aparece un tiburón, el que se pasea entre ellos y luego se va, regresando más tarde.
El hecho, obligó a aplicar un protocolo de seguridad, suspendiendo las faenas en el agua en dicho sector, mientras que las imágenes sorprendieron por lo inusual que es ver este tipo de animales en la zona sur del país.
Tras la alerta a las autoridades, desde el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), indicaron que pese a todo, el animal “se encuentra en su hábitat natural”.
Sernapesca: presencia del tiburón en Chinquihue es normal
En ese sentido, desde Sernapesca emitieron un comunicado, donde Ricardo Sáez, encargado nacional la Unidad de Conservación y Biodiversidad señaló que “por lo que se logra ver en las imágenes, podríamos decir que eventualmente se trata de un tiburón vaca (Notorynchus cepedianus) o uno de siete branquias (Heptranchias perlo), sin embargo, estamos a la espera de la confirmación del IFOP. Este ejemplar está dentro de su rango de distribución. Además, cabe mencionar que en Chile tenemos tiburones de distintos tamaños y especies que habitan a lo largo de todo el país”.
De acuerdo al organismo, los tiburones vaca “están en categoría vulnerable por la UICN (Unión Internacional de Conservación por la Naturaleza). Los tiburones, en general, son depredadores topes, por lo tanto, son clave para mantener ambientes marinos saludables y el equilibrio de la trama trófica, por lo que su presencia en Chinquihue podría ser una buena señal”.
Pese a lo que se puede creer, desde Sernapesca añadieron que “en Chile algunos tiburones como son el tiburón Azul y tiburón Sardinero son recursos pesqueros que pueden ser capturados como fauna acompañante de pesquerías como el pez espada, y deben ser desembarcados enteros, es decir, sin cortar sus aletas, ya que esta práctica, conocida como finning, es ilegal de acuerdo con la Ley 20.525 de 2011, la que prohíbe la mutilación de las aletas de cualquier tiburón a bordo de naves o embarcaciones de pesca o su transbordo”.
Finalmente, por precaución, las autoridades llamaron a “tomar los resguardos necesarios, ya que se trata de un animal de naturaleza salvaje que podría sentirse amenazado y atacar”.
