El avance de los incendios forestales en el sur del país continúa dejando historias marcadas por la tragedia y el dolor. Una de ellas es la de Matias Arriagada, joven que perdió a su padre, Pedro Arriagada, durante un siniestro que en pocos minutos consumió su vivienda en el sector de Lirquén, comuna de Penco, región del Biobío.
Pedro Arriagada figura entre las 19 víctimas fatales confirmadas por las autoridades a raíz de los incendios que han afectado a distintas zonas del país. Según el testimonio de su hijo, el hombre falleció al interior de su hogar, recostado y acompañado por su mascota, sin alcanzar a escapar del fuego que avanzó rápidamente por el sector.
Martín relató que al momento de la tragedia él se encontraba en Rancagua. Horas antes había logrado comunicarse telefónicamente con su padre para advertirle sobre la cercanía de las llamas y pedirle que evacuara. Sin embargo, el incendio avanzó con una velocidad inesperada, impidiendo cualquier reacción posterior.
El joven dio a conocer la noticia a través de un video publicado en redes sociales, registro que rápidamente se viralizó por la crudeza de su relato. Visiblemente afectado y entre lágrimas, confirmó el fallecimiento de su padre y pidió apoyo para las personas que están sufriendo las consecuencias de los incendios. “Falleció acostadito, con mi perrita. No soy influencer ni nada, pero necesito que la mayor parte del país se junte y ayude a la gente que la está pasando pésimo”, expresó.
En el registro también manifestó su angustia por regresar lo antes posible junto a su madre, quien permanece en la zona afectada. La publicación generó una ola de reacciones solidarias, con cientos de mensajes de apoyo y ofrecimientos de ayuda, incluso de personas que no conocían a la familia.
Posteriormente, Martín contó que parte de la ayuda económica recibida la destinó a comprar ropa y artículos básicos para otras familias damnificadas. “A mí ya no me pueden ayudar con lo más terrible, que es devolverme a mi papá, pero sé que la gente lo está pasando mal y hay que ayudar con lo que se pueda”, señaló.
La historia de la familia Arriagada se suma a las múltiples consecuencias humanas que dejan los incendios forestales, cuya cifra de fallecidos asciende a 19 personas y más de 1.500 damnificados en Bio Bío y Ñuble.
