La Comisión Europea, Rusia, Israel, Bielorrusia y Tailandia fueron los últimos en ser invitados unirse a la “Junta de Paz” de Donald Trump, que supervisará la próxima fase del plan de paz para Gaza, mientras que Francia podría declinar la invitación del mandatario estadounidense.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, indicó que Vladímir Putin recibió la invitación y que el gobierno ruso está “estudiando los detalles” y buscaría claridad sobre “todos los matices” en contactos con Estados Unidos.
No está claro cuántos líderes han sido invitados a unirse a la junta. Pero una referencia de Trump en las cartas de invitación de que el organismo “emprendería un nuevo enfoque audaz para resolver conflictos globales”, insinúa que podría rivalizar con el Consejo de Seguridad de la ONU, el organismo más poderoso de la organización global creado tras la Segunda Guerra Mundial.
Francia no planea unirse a la “Junta de Paz” en esta etapa a pesar de haber recibido una invitación, dijo el lunes un funcionario francés cercano al presidente Emmanuel Macron. El tema está generando dudas, particularmente con respecto al respeto por los principios y la estructura de las Naciones Unidas.
El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, una aliado de Putin, fue invitado y está dispuesto a participar, según el Ministerio de Relaciones Exteriores bielorruso.
El portavoz de la Comisión Europea, Olof Gill, confirmó que Ursula von der Leyen, la presidenta de la comisión, recibió una invitación y que hablará con otros líderes de la UE sobre Gaza. Gill no reveló si la invitación había sido aceptada, pero señaló que la comisión quiere “contribuir a un plan integral para poner fin al conflicto en Gaza”.
Según el informe de Evaluación Rápida de Daños y Necesidades Interina de Gaza y Cisjordania del Banco Mundial publicado el año pasado, se necesitarán 53.000 millones de dólares para reconstruir el territorio palestino destruido luego de más de dos años de guerra.
Objeciones de Israel
El ministro de Finanzas israelí Bezalel Smotrich dijo el lunes que la “Junta de Paz” era perjudicial para Israel y pidió su disolución. “Es hora de explicar al presidente que su plan es malo para el Estado de Israel y cancelarlo”, sostuvo Smotrich. “Gaza es nuestra, su futuro afectará nuestro futuro más que el de cualquier otro. Asumiremos la responsabilidad de lo que suceda allí, impondremos administración militar y completaremos la misión”, agregó.
Smotrich es un extremista de derecha que se opuso al alto al fuego en Gaza, incluso sugirió que Israel debe lanzar otra ofensiva en el territorio para destruir a Hamás si no cumple con un “breve ultimátum para el desarme real y el exilio”.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que, aunque hay diferencias con Estados Unidos sobre la composición del comité asesor que acompaña la próxima fase en Gaza, esto no perjudicaría su relación con Trump. “No habrá soldados turcos ni soldados cataríes en la Franja”, dijo.
La oficina de Netanyahu apuntó anteriormente que la formación del comité no fue coordinada con el gobierno israelí y que “es contraria a su política”, sin aclarar cuáles eran sus objeciones.
Estados Unidos tiene previsto anunciar su lista oficial de miembros en los próximos días, probablemente durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
¿Cuáles serán las labores de la “Junta de Paz”?
Los miembros de la Junta supervisarán un comité ejecutivo que estará a cargo de implementar la segunda fase del plan de paz para Gaza que incluye el despliegue de una fuerza internacional de seguridad, el desarme de Hamás y la reconstrucción del territorio palestino.
Una contribución de 1.000 millones de dólares asegura la membresía permanente en la junta, y el dinero estaría destinado a reconstruir Gaza, según un funcionario estadounidense. Un nombramiento por tres años no tiene requisito de contribución.
El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Bader Abdelatty, se reunió el lunes con Ali Shaath, el líder del recién nombrado comité de tecnócratas palestinos que administrará los asuntos cotidianos de Gaza durante la segunda fase del plan de paz.
Shaath, un ingeniero palestino y exfuncionario de la Autoridad Palestina, fue nombrado la semana pasada como comisionado jefe del Comité Nacional para la Administración de Gaza.
