El nombramiento de Judith Marín como futura Ministra de la Mujer y Equidad de Género, cargo que asumirá a partir del 11 de marzo de 2026, generó reacciones inmediatas en el mundo político y social.
La Coordinadora Feminista 8M, una de las principales organizaciones del movimiento feminista en Chile, anunció un llamado a movilizarse el Día Internacional de la Mujer, señalando que la designación representa un “peligro” para los derechos de mujeres, niñas y disidencias sexuales.
En publicaciones difundidas entre el 20 y 22 de enero de 2026, la organización afirmó que “no estamos dispuestas a dar ni un paso atrás en nuestros derechos”, en el marco de una convocatoria que no contempla movilizaciones inmediatas, sino que se proyecta específicamente para el 8M 2026.
Cuestionamientos por trayectoria política y posturas públicas
Las críticas de las organizaciones feministas se centran en la trayectoria de Marín como militante del Partido Social Cristiano (PSC), colectividad vinculada a sectores evangélicos y conservadores. Entre los antecedentes mencionados se encuentran sus cuestionamientos públicos a la continuidad del Ministerio de la Mujer, planteando en el pasado la posibilidad de fusionarlo o eliminarlo.
También se han recordado sus posiciones antiaborto, su oposición a avances en derechos sexuales y reproductivos, y su participación en manifestaciones contra la ley de aborto en tres causales, incluida una irrupción en el Congreso en 2017 donde gritó “Vuélvete a Cristo”.
Reacciones políticas y debate en redes sociales
Desde la oposición, diputadas de partidos como el PS, Frente Amplio y Partido Comunista, entre ellas Daniella Cicardini, Maite Orsini, Karol Cariola y Emilia Schneider, criticaron el nombramiento, calificándolo como una “burla” y una “pésima señal”. En contraste, sectores de derecha defendieron a Marín, denunciando “intolerancia” y destacando sus valores cristianos.
En redes sociales, especialmente en X, el debate se intensificó con la circulación de memes, registros de antiguas protestas conservadoras y mensajes tanto de apoyo como de rechazo al llamado feminista.
