En las últimas horas rápidamente escaló una guerra comercial entre Colombia y Ecuador, luego de la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de anunciar el aumento de los aranceles a un 30 % por la supuesta falta de compromiso de parte del gobierno colombiano en temas de seguridad.
Además, Noboa también protestó por un déficit comercial de más de 850 millones de dólares con Colombia.
Estas son las claves para entender qué es lo que está pasando.
1. ¿Qué detonó el conflicto entre Colombia y Ecuador?
El cruce comenzó tras la decisión del Gobierno de Ecuador de aumentar los aranceles a productos colombianos, una medida que abrió un nuevo frente en la relación comercial entre ambos países.
El presidente ecuatoriano Daniel Noboa anunció a través de su cuenta de X que “ante la falta de reciprocidad y acciones firmes, el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero. Esta medida se mantendrá hasta que exista un compromiso real para enfrentar juntos el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera, con la misma seriedad y decisión que hoy el Ecuador asume”.
La decisión fue interpretada en Colombia como un giro en la relación bilateral, lo que elevó la tensión política y comercial.
2. ¿Por qué Colombia suspendió la venta de energía a Ecuador?
En respuesta, Colombia anunció la suspensión preventiva de la venta de energía a Ecuador. El Ministerio de Minas y Energía explicó que la medida busca proteger la seguridad energética del país ante la variabilidad climática y la posibilidad de un nuevo Fenómeno de El Niño.
El Gobierno aseguró que la decisión se tomó sobre la base de análisis técnicos y advirtió que el abastecimiento interno es la prioridad.
“Seguimos creyendo en la integración energética y en el diálogo entre pueblos hermanos. Sin embargo, las condiciones actuales, tanto energéticas como comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad sin poner en riesgo el abastecimiento nacional”, señaló el Edwin Palma, ministro de Minas y Energía.
Además, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo colombiano anunció en un comunicado que un gravamen del 30% se impondrá a la importación de 20 productos ecuatorianos, lo que que no fueron detallados.
3. ¿Qué respondió Ecuador?
La ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, respondió a través de sus redes sociales y dejó claro que el país actuará bajo el principio de reciprocidad.
“Ecuador prioriza su seguridad en fronteras, su balanza comercial, así como su seguridad energética”, afirmó la funcionaria.
Además, advirtió que la decisión colombiana tendrá efectos en otros sectores estratégicos: “La tarifa de transporte del crudo colombiano por el OCP tendrá la reciprocidad recibida en el caso de electricidad”.
4. ¿Qué sectores podrían verse afectados entre Colombia y Ecuador?
La tensión no se limita al intercambio eléctrico. Una eventual modificación en la tarifa del Oleoducto de Crudos Pesados, OCP, podría impactar los costos del transporte de petróleo colombiano por territorio ecuatoriano, mientras que la suspensión de energía afecta el histórico intercambio eléctrico entre ambos países.
Desde Colombia, el ministro Palma calificó el aumento de aranceles como una ruptura del espíritu de integración regional y defendió su actuación en materia energética.
“Rechazamos la medida arancelaria impuesta por Ecuador, una agresión económica que rompe el principio de integración regional. En materia energética Colombia ha actuado con hechos, cooperación y solidaridad”, dijo el ministro.
5. ¿Hay posibilidad de diálogo entre Colombia y Ecuador?
A pesar del cruce de decisiones y declaraciones, ambos gobiernos han dejado abierta la puerta para un eventual dialogo bilateral.
El Gobierno de Colombia insistió en que la suspensión de la venta de energía es preventiva y condicionada, y reiteró que podría levantarse si mejoran las condiciones climáticas y se restablece un marco de confianza. Ecuador, por su parte, sostiene que sus decisiones responden a la defensa de sus intereses estratégicos.
Mientras tanto, la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años, con la energía, el comercio y el petróleo en el centro del debate.
