La tragedia que convirtió al Biobío en una de las zonas más golpeadas por el fuego este verano ahora tiene un rostro y una decisión judicial que ya está dando que hablar. El hombre acusado de haber originado uno de los incendios más devastadores de la temporada no quedó en prisión, sino que salió de la cárcel con una medida mucho más leve: arresto domiciliario nocturno.
Se trata de un chileno de 39 años, identificado judicialmente como C.A.L.M., a quien la Fiscalía apunta como el presunto responsable del incendio conocido como “Buen Retiro”, un foco que terminó descontrolándose y formando parte del megaincendio que arrasó miles de hectáreas en la Región del Biobío.
El incendio no habría sido intencional
Según la investigación, el fuego no habría sido provocado de manera intencional, sino que se habría iniciado por el uso de una cocina a leña en mal estado dentro de una vivienda. Desde ahí, las chispas o brasas habrían pasado a la vegetación seca y luego al bosque, en un escenario perfecto para que el incendio se expandiera sin control.
Ese detalle es clave, porque cambia por completo el enfoque del caso. No se está hablando de un pirómano que salió a quemar el bosque, sino de una negligencia grave que terminó en una catástrofe. Jurídicamente sigue siendo un delito, pero no es lo mismo actuar con intención que provocar un desastre por descuido.
Simplemente un arresto domiciliario
Pese a eso, la Fiscalía pidió prisión preventiva, argumentando la gravedad del daño provocado y el impacto que tuvo el incendio en la zona, donde miles de personas fueron evacuadas y enormes superficies quedaron reducidas a cenizas. Sin embargo, el tribunal no acogió esa solicitud.
El juez resolvió que el imputado quedara con arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional, es decir, no puede salir del país y solo debe permanecer en su domicilio durante la noche. Además, cumplirá la medida en la comuna de Linares, en la Región del Maule, y no en el Biobío, donde ocurrió el incendio.
Esa decisión judicial encendió la polémica. Para muchos habitantes de la zona afectada, ver al acusado fuera de la cárcel se siente como una señal de impunidad frente a una tragedia que destruyó casas, trabajos, bosques y comunidades completas. Para otros, el fallo refleja que el caso todavía está en una zona gris y que no se ha logrado probar una intención criminal directa.
La Fiscalía sostiene que hay peritajes técnicos que vinculan el foco inicial con el uso de la cocina a leña y que ese punto fue el origen de la cadena de incendios que vino después. Entre las pruebas se incluirían registros, análisis del lugar y estudios de cómo se propagó el fuego desde ese punto hacia zonas de alta carga vegetal.
Aun así, el tribunal consideró que no se cumplían los requisitos para enviar al imputado a prisión preventiva, que es la medida cautelar más dura y que se reserva para casos donde existe peligro para la sociedad o riesgo de fuga.
