El presidente electo, José Antonio Kast, visitó este viernes el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), la megacárcel de El Salvador destinada a recluir a miembros de pandillas. La visita tuvo como objetivo estudiar el sistema penal salvadoreño, impulsado por el presidente Nayib Bukele, según señaló el propio mandatario chileno electo durante el recorrido.
Las visitas al Cecot forman parte del protocolo habitual para invitados especiales del gobierno salvadoreño. La prisión se ha convertido en uno de los principales símbolos de la política de seguridad aplicada en aquel país desde 2022.
El recorrido por la megacárcel más grande de Centroamérica
José Antonio Kast llegó en un helicóptero oficial al recinto penitenciario, ubicado en Tecoluca, a unos 75 kilómetros de San Salvador. Fue guiado por funcionarios de la presidencia salvadoreña, quienes le mostraron un pabellón donde los internos permanecieron dentro de sus celdas durante la visita.
De acuerdo con periodistas de la AFP, los reclusos, vestidos con pantalón corto y camiseta blanca, saludaron al unísono al visitante. “Buenos días”, dijeron los detenidos con cabezas rapadas. En una de las celdas, las autoridades solicitaron a algunos internos que se quitaran la camiseta para exhibir sus tatuajes.
Declaraciones de Kast sobre el sistema penal
Durante el recorrido, Kast explicó el propósito de su visita:
“Es un sistema penal distinto al nuestro que nosotros queremos estudiar, conocer y no necesariamente replicar de la misma manera”, dijo a periodistas en la megacárcel, donde se encuentran recluidas unas 15.000 personas.
Posteriormente, agregó: “Uno tiene que aprender en distintas partes”, y señaló que Chile busca conocer “las fórmulas que le dan paz y tranquilidad a las naciones”.
Seguridad y antecedentes del Cecot
Los alrededores del Cecot estuvieron fuertemente resguardados durante la visita, con presencia de militares, policías y tanquetas en las inmediaciones. Los presos recluidos en el centro están acusados de pertenecer a las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, declaradas organizaciones terroristas por Estados Unidos.
El Cecot fue inaugurado en 2023, con una inversión de 115 millones de dólares, y ha sido parte central de la ofensiva de seguridad aplicada bajo un estado de excepción, que ha permitido detenciones sin orden judicial. Según cifras oficiales, casi 91.000 personas han sido detenidas bajo este régimen y cerca de 8.000 liberadas posteriormente por falta de pruebas.
