Los dos agentes federales que dispararon y mataron al enfermero Alex Pretti durante un enfrentamiento con fuerzas de inmigración en Minneapolis, Minnesota, han sido identificados oficialmente en registros gubernamentales, informó ProPublica, medio de periodismo de investigación que accedió a documentos federales y los publicó recientemente.
Según esos registros, los agentes que accionaron sus armas en el incidente ocurrido el 24 de enero de 2026 son Jesús Ochoa, de 43 años, y Raymundo Gutiérrez, de 35, ambos de origen hispano y procedentes del sur de Texas.
Agentes identificados y su trayectoria
- Jesús Ochoa se desempeña como agente de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol), y se incorporó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en 2018.
- Raymundo Gutiérrez es oficial de la CBP desde 2014 y forma parte de equipos especiales de respuesta.
Ambos formaban parte de la Operación Metro Surge, un despliegue federal de agentes armados en Minneapolis que ha sido foco de controversia por las investigaciones y protestas que generó tras la muerte de Pretti y otros incidentes violentos en fechas cercanas.

Circunstancias del tiroteo
Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, fue abatido a tiros tras un altercado con agentes federales cuando participaba en manifestaciones contra la presencia de dichas fuerzas en la ciudad. Videos ampliamente difundidos muestran el momento en que agentes lo reducen en el suelo y posteriormente se escuchan una serie de disparos que terminaron con su vida, a pesar de que las imágenes no muestran que él haya exhibido su arma en ese instante.
Las versiones oficiales y los videos públicos han generado debate sobre el uso excesivo de la fuerza, contraviniendo algunas de las declaraciones iniciales de funcionarios gubernamentales.
Repercusiones y transparencia
La identificación de Ochoa y Gutiérrez como los agentes que dispararon ha despertado críticas por la falta de transparencia de la CBP, que inicialmente había omitido sus nombres. Grupos de derechos civiles y legisladores han exigido una investigación más profunda sobre el uso letal de la fuerza por parte de agentes federales.
Hasta el momento, ambos agentes han sido suspendidos o puestos en licencia administrativa en el marco de las indagaciones internas del Departamento de Seguridad Nacional sobre el tiroteo.
