Michelle Bachelet se convirtió en tendencia en X en Chile luego de que el gobierno saliente de Gabriel Boric oficializara su candidatura a Secretaria General de las Naciones Unidas (ONU). La postulación fue presentada de manera conjunta por Chile, Brasil y México, los tres países que respaldan formalmente su nombre ante el organismo internacional.
De concretarse, Bachelet se convertiría en la primera mujer y la primera chilena en asumir el cargo de Secretaria General de la ONU, un hecho inédito en la historia del organismo.
Orgullo nacional: respaldo desde el oficialismo
Desde el oficialismo y sectores progresistas, la postulación ha sido presentada como un reconocimiento a la trayectoria internacional de Bachelet, quien fue Presidenta de Chile en dos períodos y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En este contexto, algunos parlamentarios oficialistas han señalado que no respaldar la candidatura podría interpretarse como una “traición a la patria”, enmarcando el apoyo como una señal de unidad nacional frente a un proceso internacional.
Críticas de la oposición y el concepto de “amarre”
Desde la oposición, incluyendo figuras cercanas al presidente electo José Antonio Kast, la decisión del Ejecutivo ha sido cuestionada. Dirigentes y parlamentarios de derecha han calificado la postulación como “el amarre más grande” del gobierno saliente y como un “despilfarro con plata pública”, argumentando que se trataría de una medida para favorecer a una aliada ideológica antes del cambio de mando.
El debate también ha incorporado cuestionamientos sobre si la candidatura beneficia o no la imagen internacional de Chile y si corresponde que el próximo gobierno mantenga el respaldo oficial.
Debate político y definiciones del gobierno entrante
La discusión se ha trasladado al escenario del gobierno entrante, donde se ha planteado si el futuro Ejecutivo debe apoyar la postulación. En este marco, el propio José Antonio Kast ha señalado que será necesario evaluar si la candidatura “perjudica” al país.
La candidatura de Michelle Bachelet a la ONU continúa generando reacciones divididas, instalándose como uno de los principales temas de debate político entre el cierre del gobierno actual y el inicio del próximo mandato.
