Para quienes buscan salir de la rutina urbana, la zona central de Chile ofrece alternativas que van más allá de los destinos tradicionales. El turismo de proximidad ha ganado relevancia, permitiendo que los viajeros visiten lugares con baja densidad de personas.
Entre las opciones destacadas se encuentra el Monumento Natural El Morado, ubicado en el Cajón del Maipo, un área protegida que ofrece senderismo de montaña y vistas a glaciares, ideal para el turismo aventura y la fotografía de paisaje.
Playas tranquilas y humedales en la zona central
Hacia la costa, la Laguna El Peral en la comuna de El Tabo se presenta como un refugio de biodiversidad. Este humedal es clave para la observación de aves migratorias como el cisne de cuello negro. A diferencia de los balnearios masivos, estos sectores permiten un contacto directo con el ecosistema costero.
Asimismo, el sector de Quintay destaca por su antigua ballenera y sus centros de buceo, ofreciendo una experiencia gastronómica basada en productos del mar locales con tiempos de viaje que no superan las dos horas desde la capital.
Termas y valles: Bienestar a pocos kilómetros
En la Región de O’Higgins, el sector de las Termas del Flaco (abiertas en temporada estival) y las rutas del vino en el Valle de Colchagua representan una oferta de bienestar y cultura.
No obstante, existen opciones más cercanas como las termas naturales en la zona de San José de Maipo, que funcionan bajo modalidades de pozones rústicos. Estos destinos son ideales para el relajo físico y se pueden visitar en un formato de “ida y vuelta” por el día, optimizando el gasto en combustible y alojamiento.
Recomendaciones para el viajero frecuente
Para asegurar una experiencia óptima, es fundamental revisar el estado de las rutas a través de las plataformas oficiales del Ministerio de Obras Públicas.
Los destinos mencionados cuentan con accesos pavimentados en su mayoría, aunque para zonas de cordillera se recomienda el uso de vehículos con buena tracción.
Es importante considerar que estos puntos de interés son vulnerables, por lo que se promueve el turismo sustentable, instando a los visitantes a retirar sus residuos y respetar la fauna local en cada visita.
