El único imputado por los incendios forestales que afectaron a la Región del Biobío y que dejaron 20 personas fallecidas entregó este martes su testimonio público y aseguró que el siniestro se habría originado de manera accidental mientras realizaba labores domésticas en una propiedad que estaba cuidando. El hombre, identificado como Claudio Luna, actualmente cumple la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno en Linares.
En conversación con el matinal Contigo en la mañana, el imputado relató cómo ocurrieron los hechos el día del incendio. Según su versión, utilizó una estufa a leña que se encontraba en malas condiciones mientras preparaba alimentos. “Estaban en un bautizo de los jefes y citaron a mi pareja para trabajar allá. Yo me quedé cocinando. Hice arroz con pollo y, como estaba todo muy congelado, le eché un tercer palo de leña”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, se alejó por unos minutos de la cocina y al regresar advirtió que el fuego se había propagado con rapidez. “Fueron dos o tres minutos. Sentí un ruido, me asomé y las llamas ya estaban altas”, señaló.
Durante la entrevista, Luna se mostró afectado emocionalmente y aseguró que nunca tuvo la intención de provocar un incendio. “No fue mi intención hacer algo así. Soy un trabajador tranquilo, vine a ganarme mis monedas”, afirmó. También expuso la compleja situación familiar que enfrenta, indicando que tiene un hijo con problemas de salud que requiere recursos permanentes. “Estoy mal, achacado. Necesito ayuda”, dijo.
El imputado agregó que, tras el caso, perdió su fuente laboral y que no ha podido encontrar nuevos trabajos. “Me cierran las puertas por lo que se dice de mí. No tengo plata ni para arriendo”, sostuvo.
Su pareja, Joselyn, también intervino en el programa y denunció episodios de vulnerabilidad tras lo ocurrido. “Están acusando a mi pareja de cosas que no ha hecho (…) Tuve que dormir en el terminal, no tenía nada”, aseguró. En tanto, el caso continúa en investigación por parte de la justicia.
