Telefónica confirmó la venta total de Movistar Chile, que incluye los servicios de telefonía móvil, telefonía fija, internet y televisión, a un consorcio conformado por Millicom —operador de la marca Tigo en América Latina— y el grupo de inversión francés NJJ Holding, propiedad del empresario Xavier Niel, fundador de Iliad/Free en Francia.
La transacción forma parte de la estrategia de Telefónica de retirarse de Hispanoamérica, manteniendo únicamente su presencia en Brasil, considerado su mercado principal.
Detalles financieros y estructura de la operación entre Millicom y NJJ
El valor de la operación alcanza US$1.215 millones en efectivo, equivalentes a cerca de 1.030 millones de euros, a lo que se suma un pago condicionado adicional de hasta US$150 millones, sujeto al cumplimiento de ciertos eventos o al desempeño futuro del negocio en Chile.
La estructura de propiedad contempla la creación de un vehículo conjunto donde NJJ Holding controla el 51% del capital y Millicom el 49%. La operación también considera la deuda neta de Telefónica Chile, que al cierre de 2025 ascendía a aproximadamente 479 millones de euros.
Además, el acuerdo incorpora una opción de compra futura: Millicom podrá adquirir la participación de NJJ durante los años cinco y seis posteriores al cierre, con una valoración basada en múltiplos de mercado y un descuento del 10%. En caso de no ejercerla, NJJ contará con una opción inversa bajo condiciones similares.
Impacto en el mercado de telecomunicaciones en Chile
La llegada de Millicom/Tigo a Chile representa su ingreso a uno de los mercados de telecomunicaciones más desarrollados de la región, con alto despliegue de 5G y una amplia penetración de fibra óptica. Tras la operación, el mercado quedaría concentrado en tres grandes operadores: Entel, Claro y el nuevo Movistar/Tigo.
Durante el proceso, otros competidores como WOM, que habría presentado una oferta cercana a US$1.000 millones, quedaron fuera de la etapa final.
Aprobaciones regulatorias pendientes
La operación deberá ser revisada por los organismos reguladores en Chile, entre ellos la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y Subtel. De acuerdo con el contexto del mercado, se estima que el proceso no enfrenta riesgos significativos de concentración.
