Una nueva investigación forense independiente volvió a poner en debate la muerte de Kurt Cobain, líder de Nirvana, ocurrida en abril de 1994. Un informe privado, elaborado a partir de la autopsia oficial del músico, plantea que su fallecimiento podría no corresponder a un suicidio, como concluyeron las autoridades en su momento, sino a un presunto homicidio premeditado.
El estudio fue financiado con recursos particulares y desarrollado por la investigadora Michelle Wilkins junto al especialista forense Brian Burnett. Según consignó el diario británico Daily Mail, que tuvo acceso al documento, los autores sostienen que existen inconsistencias médicas que, a su juicio, no coincidirían con una muerte instantánea provocada por un disparo de escopeta.
“Esto fue un homicidio. Tenemos que hacer algo”, habría señalado Burnett a Wilkins, de acuerdo con el citado medio. El equipo afirma haber realizado una revisión exhaustiva de los antecedentes técnicos de la autopsia, incluyendo descripciones de daño orgánico y tiempos estimados de muerte.
Wilkins explicó que detectaron “signos inconsistentes con una muerte instantánea por arma de fuego” y apuntó a indicadores fisiológicos que —según su interpretación— se relacionan más con una sobredosis que con un deceso inmediato por disparo. “Hay aspectos en la autopsia que dicen: ‘Bueno, esperen, esta persona no murió rápidamente por un disparo’. La necrosis del cerebro y el hígado ocurren con una sobredosis. No ocurre con una muerte por arma de fuego”, afirmó.
El informe plantea como hipótesis que Cobain pudo haber sido confrontado por terceros, quienes presuntamente lo habrían obligado a consumir una alta dosis de heroína para incapacitarlo, para luego dispararle y montar una escena de suicidio, incluyendo la colocación del arma y una supuesta nota falsificada. Estas conclusiones no han sido validadas por organismos oficiales.
Kurt Cobain murió el 5 de abril de 1994, a los 27 años, en su residencia de Seattle. La investigación policial determinó entonces que la causa fue una herida de escopeta autoinfligida. El caso fue cerrado como suicidio y, hasta ahora, no ha sido reabierto por las autoridades. El nuevo informe reabre la controversia, aunque sin efectos legales por el momento.
