El crimen de Dania Correa, joven de 24 años asesinada durante las celebraciones de Fiestas Patrias de 2024 en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, sumó nuevos antecedentes tras la revelación de audios enviados por su padre, principal imputado, en los que confiesa y describe la agresión que terminó con la muerte de la víctima. Los registros fueron difundidos recientemente en un reportaje de T13 y forman parte de los antecedentes de la investigación.
Dania murió al interior del domicilio familiar y, de acuerdo con los datos reunidos por la Fiscalía y la Policía de Investigaciones (PDI), el autor del crimen sería su padre, Pedro Correa, de 60 años, quien posteriormente se dio a la fuga. Tras el hecho, el hombre envió mensajes y audios a familiares reconociendo su responsabilidad, material que con el paso de las semanas ha ido saliendo a la luz.
Parte de esos registros fueron enviados a la pareja de una de sus hijas. En ellos, el imputado relata su versión de la discusión previa y la agresión física que —según su propio testimonio— dejó a la joven inconsciente.
En uno de los audios se le escucha decir: “No, mi hermano. Mira, si yo la tomé del cuello, porque me dio cualquier patá y un palo, ¿cachai o no? Y yo llegué, le dije: ‘no tení que ser falta de respeto’. La tomé del cuello compadre, ¿cachai o no? Y de ahí la tiré a la muralla, hermano”.
En el mismo registro continúa describiendo el desenlace de la agresión: “Eso es lo que pasó, ¿cachai o no? Hermano. Y ahí como que perdió la conciencia, ¿cachai o no? Se cayó al suelo desmayada, ¿cachai o no, hermano?”.
Las declaraciones contenidas en esos mensajes de voz son consideradas relevantes por los investigadores, ya que corresponden a un relato directo del imputado sobre la mecánica de los hechos. Los audios se suman a otras pericias y testimonios recopilados en la carpeta investigativa.
La hermana de Dania también entregó su testimonio sobre lo ocurrido ese día. Según su relato, en un comienzo no creyó la confesión de su padre, pero al llegar a la vivienda se encontró con una escena devastadora. “Yo llegó y el muy despiadado la había acostado, la había tapado, le puso un cojín y ella estaba de guata”, narró.
De acuerdo con los antecedentes del caso, tras la agresión el imputado permaneció cerca de dos horas en el domicilio sin dar aviso a las autoridades ni solicitar ayuda médica. Luego tomó una maleta y huyó en un vehículo marca Fiat perteneciente a la pareja de su hija —quien recibió los audios— y abandonó la comuna sin entregar explicaciones, bloqueando posteriormente a su familia de sus canales de contacto.
La fuga se extendió por más de un mes y obligó a desplegar diversas diligencias policiales para dar con su paradero. Una de las primeras pistas clave fue la localización del automóvil utilizado para escapar, el cual fue encontrado estacionado frente a un parque de juegos infantiles en la comuna de San Bernardo. Junto al vehículo había un manojo de llaves aplastado bajo una de sus ruedas, antecedente que reforzó la hipótesis de abandono intencional.
El avance decisivo en la búsqueda se produjo el 13 de febrero de 2025, cuando una persona contactó a la familia de Dania a través de redes sociales para asegurar que sabía dónde se encontraba el sospechoso. Así lo relató Yessenia Correa, hermana de la víctima: “Ese día se comunicaron con mi hermana, o sea, con mi hija a su Facebook. Y una persona X que no voy a nombrar, ella le dice, ‘¿Sabes qué? Yo sé dónde está este caballero, él es un asesino, yo necesito comunicarme con ustedes’”.
La mujer explicó que luego verificó la información directamente con la fuente. “Y ahí yo empiezo a hablar con la persona que me dio el dato y me dice: ‘¿Sabes lo que pasa? Que yo sé dónde está, yo he estado con él, yo lo conozco, esto, etcétera’. Yo le dije: ‘¿Estás seguro?’. Me dijo: ‘Sí’. Yo le dije: ‘¿Tú de dónde eres?’. Me dijo: ‘Yo soy de Colina’”.
Con esos datos, la PDI realizó diligencias que permitieron ubicar al imputado en una pieza arrendada en esa comuna, donde vivía bajo otra identidad. La dueña del inmueble declaró que desconocía completamente su pasado y su vinculación con el crimen.
“Hace como un mes más o menos comencé a arrendar una pieza a un sujeto que me indicó que se llamaba ‘Juan’. Él se dedicaba a vender bebidas en la feria con un carro de supermercado que yo le facilité. Él siempre era muy callado y pasaba encerrado en su dormitorio (…) De igual forma, quiero hacer presente que yo no sabía que es lo que este sujeto había hecho, es más, llegó acá por intermedio de un amigo”, señaló.
Con esos antecedentes, la policía concretó la detención de Pedro Correa, poniendo fin a su periodo de fuga. El imputado fue puesto a disposición de la justicia para su formalización, mientras la investigación sigue en curso con peritajes y nuevas diligencias.
