Chile volvió a obtener 63 puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025, medición elaborada por Transparencia Internacional que evalúa a 182 países en una escala de 0 (altamente corrupto) a 100 (muy transparente). El resultado replica exactamente el desempeño de 2024, que ya había marcado el peor registro del país en las últimas tres décadas.
La mantención del puntaje confirma un estancamiento en niveles históricamente bajos y consolida una tendencia que aleja a Chile de la barrera de los 70 puntos que alcanzó en su mejor momento institucional. A nivel internacional, el promedio global descendió a 42 puntos, su nivel más bajo desde 2012, evidenciando un deterioro generalizado en la percepción de integridad del sector público.
“Chile no está avanzando”
El presidente de Chile Transparente, Alejandro Ferreiro, señaló que el resultado “confirma que Chile no está avanzando en el control de la corrupción y se mantiene lejos de su mejor momento institucional. La mantención del puntaje refleja la ausencia de mejoras sustantivas en los factores evaluados por el índice”.
En América, Canadá (75) lidera el ranking regional, seguido por Uruguay (73) y Barbados (68), mientras Chile queda rezagado frente a estos referentes. El informe advierte que el estancamiento no responde únicamente a hechos coyunturales, sino a procesos acumulativos que impactan la confianza ciudadana en las instituciones.
Desde ZakÜ, plataforma que promueve la trazabilidad y transparencia en el uso de recursos, advierten que el escenario exige avanzar hacia estándares más robustos de rendición de cuentas. “Cuando la percepción de corrupción se mantiene en niveles históricamente bajos, la confianza institucional no se recupera solo con discursos, sino con sistemas que permitan acceso claro, verificable y en tiempo real a la información. La transparencia no debe ser reactiva, debe transformarse en un estándar permanente”, señala Dur Montoya, CEO de la startup.
Según el reporte, fortalecer los sistemas de justicia, mejorar la supervisión del gasto público y proteger la democracia y la libertad de prensa serán claves para revertir la tendencia y recuperar la confianza en el sector público. Desde ZakÜ agregan que el desafío es estructural “Chile necesita avanzar hacia una cultura donde los recursos puedan ser trazados de manera simple y accesible para la ciudadanía. La tecnología hoy permite monitoreo, auditoría y transparencia, lo que falta es convertir esa capacidad en una política permanente. Sin trazabilidad efectiva, la percepción difícilmente va a cambiar”, concluye Montoya.
