Este miércoles 25 de febrero, la Subsecretaría de Redes Asistenciales publicó una actualización sobre la evolución de las víctimas de la explosión en Renca que sucedió el pasado jueves 19. Desde la institución se informó que el número de fallecidos subió a 12 personas.
El paciente se encontraba en el Hospital del Trabajador de la ACHS, y que a pesar de los esfuerzos del cuerpo médico, terminó partiendo producto de la gravedad de las heridas que sufrió después de la fuerte explosión.
De igual forma, sobre las 9 personas que continúan internadas indicaron que 5 pacientes se mantienen estables dentro de su estado grave de salud, pero permanecen en riesgo vital. Mientras que los otros 4 están bajo cuidados intermedios, según lo consignado por ADN.
Asimismo, se detalló cuáles son establecimientos de salud que están atendiendo a las personas que estuvieron presentes en esta fatal explosión:
- 3 pacientes en la Mutual de Seguridad.
- 3 pacientes en el Hospital del Trabajador (ACHS).
- 2 pacientes en la Clínica Indisa.
- 1 paciente en el Hospital de Urgencia y Asistencia Pública (ex Posta Central).
El relato de un sobreviviente
A casi una semana del accidente en Renca, uno de los sobrevivientes, David Cortés, trabajador de la Autopista Central, relató el dramático momento en que presenció la explosión del camión de Gasco.
Cortés llevaba un año desempeñándose en la autopista cuando ocurrió el accidente. Ese día se encontraba a pocos metros del lugar del estallido junto a su concuñado. Ambos resultaron lesionados. En conversación con 24 Horas, entregó detalles del impacto que lo mantiene con el 4% de su cuerpo quemado.
“En ese momento, siento la explosión arriba, unos 30 metros más o menos desde la base hasta la carretera. Esa explosión nunca me la voy a sacar de la cabeza, estalló como una bomba atómica, fuerte. Yo dije, hasta aquí llego, ese fue mi último día”, recordó, aún afectado por lo vivido.
El trabajador describió la onda expansiva como un estruendo ensordecedor que lo lanzó al suelo. Sin embargo, uno de los momentos más duros fue ver a su familiar envuelto en llamas. Su concuñado sufrió quemaduras en más del 70% de su cuerpo y permanece internado en estado grave.
“Yo no puedo hacer nada, guachito, le dije. No puedo abrazarte, no puedo tirarte agua tampoco porque no es adecuado”, relató sobre la impotencia que sintió al no poder auxiliarlo de inmediato.
