La Subsecretaría de Redes Asistenciales informó este sábado sobre el fallecimiento de una nueva víctima de la explosión de Renca que sucedió el pasado jueves 19 de febrero.
A través de un comunicado, el Ministerio de Salud dio a conocer que el saldo de víctimas fatales subió a 13 personas. “Lamentamos comunicar el fallecimiento de un paciente producto de la gravedad de sus heridas, quien se encontraba recibiendo atención en el Hospital del Trabajador de la ACHS”, informaron.
De igual forma, detallaron el estado de salud del resto de las personas que se mantienen hospitalizadas, como también los centros de salud en donde estos permanecen.
“En cuanto al estado de salud de las 8 personas que permanecen hospitalizadas, 4 de ellas permanecen estables dentro de su gravedad y aún en riesgo vital, mientras que el resto de los pacientes se encuentran en cuidados intermedios”, añadieron, según lo consignado por Biobío.
Tres pacientes se encuentran en la Mutual de Seguridad, otros tres están en la Mutual de Seguridad y los últimos dos están siendo atendidos en la Clínica Indisa.
El relato de un sobreviviente
Uno de los sobrevivientes del trágico evento en Renca, David Cortés, trabajador de la Autopista Central, relató el dramático momento en que presenció la explosión del camión de Gasco.
Cortés llevaba un año desempeñándose en la autopista cuando ocurrió el accidente. Ese día se encontraba a pocos metros del lugar del estallido junto a su concuñado. Ambos resultaron lesionados. En conversación con 24 Horas, entregó detalles del impacto que lo mantiene con el 4% de su cuerpo quemado.
“En ese momento, siento la explosión arriba, unos 30 metros más o menos desde la base hasta la carretera. Esa explosión nunca me la voy a sacar de la cabeza, estalló como una bomba atómica, fuerte. Yo dije, hasta aquí llego, ese fue mi último día”, recordó, aún afectado por lo vivido.
El trabajador describió la onda expansiva como un estruendo ensordecedor que lo lanzó al suelo. Sin embargo, uno de los momentos más duros fue ver a su familiar envuelto en llamas. Su concuñado sufrió quemaduras en más del 70% de su cuerpo y permanece internado en estado grave.
“Yo no puedo hacer nada, guachito, le dije. No puedo abrazarte, no puedo tirarte agua tampoco porque no es adecuado”, relató sobre la impotencia que sintió al no poder auxiliarlo de inmediato.
