En una jornada marcada por la ambigüedad estratégica, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump hizo una serie de declaraciones un tanto contradictorias sobre la duración de la guerra en Medio Oriente.
Mientras en algunos momentos sugirió que el conflicto está “prácticamente terminado”, en otros aseguró que la lucha apenas comienza para lograr una “victoria definitiva”.
La confusión comenzó durante una entrevista telefónica con CBS News, donde el mandatario afirmó con optimismo que “creo que la guerra está prácticamente terminada”. Según Trump, las capacidades militares de Irán han sido pulverizadas, asegurando que el país “no tiene armada, no tiene comunicaciones y no tiene fuerza aérea”.
Contradicción con el Pentágono
Sin embargo, esta narrativa de “misión cumplida” chocó de frente con la postura oficial del Departamento de Defensa. Casi de forma simultánea, la cuenta de respuesta rápida del Pentágono publicó en X: “Apenas hemos comenzado a luchar”. Esta línea coincide con lo expresado por el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien en una entrevista grabada para el programa 60 Minutes enfatizó que la operación está apenas en sus etapas iniciales.
Horas más tarde, ante legisladores republicanos en Florida, el tono de Trump cambió. “Ya hemos ganado en muchos sentidos, pero no lo suficiente”, declaró, describiendo la intervención como una “pequeña excursión” para eliminar el mal. Minutos después, en una rueda de prensa, matizó de nuevo: “No cederemos hasta derrotar total y decisivamente al enemigo”.
La danza de cifras también alimentó el escepticismo. Trump pasó de afirmar que Irán “no tiene armada” a decir que “la mayor parte se ha hundido”, ajustando el número de barcos destruidos de 46 a 51 en menos de una hora. Respecto al arsenal de misiles, osciló entre decir que Irán ya disparó todo lo que tenía y afirmar que aún conservan un 10%.
El factor del liderazgo iraní
La contradicción final llegó al abordar la sucesión en Teherán tras la muerte del Ayatola Alí Jamenei. Aunque Trump afirmó primero que el liderazgo iraní “ha desaparecido por completo”, minutos después reconoció la figura de Mojtaba Jamenei como nuevo Líder Supremo.
“Me decepcionó su decisión”, admitió Trump, refiriéndose al nombramiento del hijo de Jamenei, a quien calificó como una continuación de los mismos problemas, evidenciando que, pese a sus proclamas de victoria total, el régimen que pretendía doblegar parece haber encontrado un relevo inmediato.
