Según el Banco Central, las tasas de interés promedio para los créditos hipotecarios en Unidad de Fomento (UF) alcanzaron el 4,12% en enero de 2026, siendo el nivel más bajo desde diciembre de 2021.
Sumado a lo anterior, en base a la décima edición del Estudio Expectativas y Educación Financiera del Mercado Inmobiliario, actualmente el 68,1 % de las personas considera que es un buen momento para comprar una propiedad, y el 69,2 % ve probable solicitar un crédito hipotecario dentro de los próximos 12 meses.
En este contexto, los especialistas explican que la reducción del costo del financiamiento incide directamente en la planificación de compra, al ampliar el rango de opciones disponibles y facilitar la evaluación comparativa entre alternativas del mercado.
“Esto es muy positivo, al bajar las tasas, las familias perciben que son capaces de cubrir con sus ingresos el costo de un dividendo y, además, el mercado financiero comienza a aprobar a familias que hasta hace poco no tenían acceso a este producto, ya que sus indicadores financieros para la evaluación mejoran”, explicó Francisco Recabarren, gerente general y fundador de Hogarízate.
El sector inmobiliario también está experimentando ajustes. Los permisos de construcción no han repuntado de forma significativa y el stock de viviendas en entrega inmediata continúa vendiéndose, lo que ha ido equilibrando la oferta disponible en el mercado.
Momentos perfectos no existen
“Cuando la construcción avanza más lento y el stock disponible se reduce, el mercado tiende a ordenarse de forma natural. En estos escenarios, informarse bien y comparar alternativas permite identificar opciones más competitivas y tomar decisiones con mayor respaldo”, señaló el gerente general de Hogarízate.
Las expectativas macroeconómicas aportan una mayor certidumbre. Si la inflación se mantiene bajo control, es probable que las condiciones financieras se mantengan estables en los próximos meses, lo que ayuda a planificar con más tranquilidad una eventual compra.
Por último, no existe un momento perfecto para adquirir vivienda, pero sí ciclos más favorables que otros. El escenario actual combina condiciones financieras más accesibles con una oferta que se ajusta progresivamente, configurando un contexto que invita a informarse, comparar alternativas y evaluar oportunidades concretas en el mercado.
“Más que anticipar el mercado, lo importante es entenderlo. Cuando las condiciones se alinean con la capacidad financiera personal, avanzar con planificación suele ser más efectivo que esperar escenarios perfectos”, concluyó Recabarren.
