Pasadas las 12.00 horas de este miércoles partió la ceremonia de cambio de mando presidencial en el Congreso de Valparaíso. Gabriel Boric salió como ciudadano normal desde el recinto, tras entregarle la banda presidencial a José Antonio Kast.
El día para el ahora expresidente Boric partió tempranísimo. Salió junto a su pareja Paula Carrasco, su hija Violeta y su hijastro, del departamento que arrendó en San Miguel, mientras espera que su casa esté lista.
En el pasillo del edificio, sus vecinos los esperaban para poder saludarlo, sacarse selfies. Y ahí la pequeña Violeta perdió un juguete. Es que eran demasiadas las personas que querían ver al exmandatario.
A La Moneda entró por última vez junto a su pareja, bajo los aplausos de sus colaboradores. Sin duda los abrazos más apretados y duraderos se los dio al exministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz- a pesar del sinsabor del caso Cable Chino- y a exvocera de Gobierno, Camila Vallejo.
Y siguiendo el protocolo y tal como manifestaba el reloj, Boric abandonó La Moneda luego de saludar, sobretodo a niños que lo esperaban en la alfombra roja.

Ya en el Congreso, parte la ceremonia y cuando Kast es llamado al Salón de Honor, y saluda a Boric, éste le entrega una carta y el ahora mandatario, la guarda en su bolsillo. ¿Qué dirá? sólo Kast lo puede decir.
En la toma de los juramentos de los nuevos ministros, el subsecretario del Interior, Máximo Pávez, dejó a una secretaria de Estado en el olvido, y desde el lugar varios le gritaron que falta María Paz Arzola. Ya dándose cuenta de su error, llamó a la testera a la titular de Educación.
Cuando termina la ceremonia, en las afueras del Congreso, todos comenzaron a tomarse fotos con el presidente de Argentina, tal como una estrella de rock. Y claro, porque el trasandino llegó solo minutos antes que Kast al edificio legislativo y no dio tiempo para que sus fanáticos lo saludaran.
Las autoridades comenzaron a migrar y Kast se trasladó a Cerro Castillo, para un almuerzo con las autoridades y a esa misma hora, Gabriel Boric manejaba su auto camino a Santiago, e incluso se detuvo a echar bencina en un servicentro. “Me encanta manejar”, dijo, retomando el regreso a casa junto a su familia.
Y bueno, mientras en Santiago, la prensa captó imágenes de los muebles de José Antonio Kast llegando al Palacio de La Moneda, entre ellas, el colchón...que cobijará desde la noche de este miércoles al Mandatario y la Primera Dama en el edificio presidencial.

